1 Juan - 1
¡Es Verdadero!
Texto: 1 Juan 1:1-4
© 2003 por Carlos Camarena

I. Introducción

A. “Había una vez... (once upon a time).” Recuerdo cuando esta corta frase abría la puerta de la imaginación de los niños y los introducía a un mundo de fantasía inocente. Infelizmente la TV y los videogames acabaron con ese mundo.

1. ¿Cuándo fue la última vez que vió a un grupo de niños sentados escuchando una historia o aun jugando aquellos juegos inocentes como “a la rueda la rueda de San Miguel...” Es triste descubrir que la inocencia del pasado prácticamente se ha perdido.

2. Vivir siendo pobre donde una crecía escuchando historias de fantasía en lugar de la TV, no era tan malo después de todo. Nosotros viviendo en otra cultura ahora nos esforzamos para que a nuestros hijos no les falte lo que a nosotros nos faltó. En el proceso se pierde tanto de los valores que teníamos en el pasado.

3. Pero aun así, llegaba el momento cuando aquel mundo de la imaginación desaparecía repentinamente. Los cuentos de hadas, la cigüeña y otras fantasías quedaban para atrás dando lugar a la cruel realidad de la vida.

4. Después que la fantasía termina descubrimos que la vida real es una selva o un campo de guerra. Las historias fántasticas pierden su significado. Ahora, aunque la vida real sea mas cruel, la preferimos en lugar de la fantasía. Ahora queremos cosas reales.

5. Estamos buscando cosas mas concretas que respondan a las cuestiones reales de la vida. Adán, aunque vivía en un mundo real, vivía como en un mundo de fantasía. Como que no lo creía. Aceptó comer la fruta para experimentar con lo “real.”

B. Y todos nosotros, de una forma u otra, buscamos en diferentes lugares respuestas a cosas creemos sean mas concretas, mas reales, sea lo que sea. En mi caso fue la educación, para otros puede ser hacer dinero, otros necesitan sentirse con autoridad, otros con cambiar su dieta y tener mas salud; y así vamos todos en la vida buscando lo que creemos es mas real, mas concreto, pensando que allí está la respuesta.

1. Yo descubrí, y un día se los compartiré en un otro tema, como mas conocimiento de teología no me trajo mayores revelaciones. De cierto modo hasta puede inpterpretarse como chasco. Descubrir que el conocimiento en sí no responde a las inquietaciones reales del ser humano, puede ser un chasco.

2. A veces queremos agarrarnos de algo mas concreto y salimos en procura de ello, sea lo que sea, y terminamos como un niño comiendo dulce de algodón en carnaval: “yo quiero, yo quiero, mami.” Lo consigue, pero al darle mordida se queda con la boca llena de nada.

3. Tal vez algunos llegamos a este pais buscando un substituto para un vacío profundo. Pensamos que con un buen empleo, el acomodarnos en una casita, tener un buen carrito, lo lograríamos. Pero después de todo faltaba algo.

C. Aquí es donde entra la primera epístola de Juan. Escrita casi 19 siglos viene a responder a nuestra búsqueda. Viene a decirnos donde podemos descubrir lo único que es verdadero.

1. Tal vez algunos de Uds. después de estar buscando y no sentir alcanzarlo con cosas terrenales, llegaron a experimentarlo por primera vez cuando se encontraron con el Señor.

2. Es de esto de lo que nos habla 1 Juan. Juan nos revela la realidad que ninguna cosa puede satisfacer: que ni la educación, ni el dinerito, el carrito, el buen empleo consigue hacerlo.

3. Para Juan, lo concreto, lo que satisface no son cosas, sino una persona: Cristo Jesús, el Hijo de Dios. Hoy daremos un vistazo general a varios aspectos de la epístola y examinaremos apenas los primeros 4 versículos un poco mas de cerca. Veremos apenas dos aspectos importantes:

II. La Vida Verdadera Revelada

A. 1 Juan 1:1-4: 1:1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida, 1:2 pues la vida fue manifestada y la hemos visto, y testificamos y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó, 1:3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. 1:4 Estas cosas os escribimos para que vuestro gozo sea completo.

1. Cuando leemos a Juan, nos damos cuenta de la forma en el cual él frecuentemente usa varias palabras: “manifestada” del 1:2. ¿Qué fue manifestada? “la vida.” Dice que la vida verdadera no está escondida y que tenemos que escarbarla en algún lugar. Está alli, visible

2. ¿Si Ud. fuera Dios, que haría para manifestarse al hombre? ¿Cómo le hablaría del estilo de vida que quisiese que él gozara? Heb. 1:1 nos dice que en el pasado Dios usó varios métodos para comunicar-se, “en estos últimos días Él nos habla por medio de Su Hijo.”

3. Jesús es “la palabra (verbo) de vida” (1:1). Lo mismo dijo en su evangelio, Juan 1:1, “en el principio era la palabra (verbo).” Él existe desde el principio. “verbo o palabra de vida” es lo que Cristo es para nosotros. Nosotros hacia los demás debemos ser “olor de vida para vida” (2 Cor 2:16).

4. Conocer a Jesús es conocer la mente de Dios, pensar como Dios piensa. Conocer a Jesús es comenzar la restauración de la imagen de Dios en nosotros. ¡Cristo la palabra de vida!

B. Juan identifica a Jesús como el Hijo de Dios. El único con Quien deberíamos tener comunión (1:3) para así no escuchar otras voces que nos llaman a tener comunión con ellas.

1. Si no conocemos a Jesús, tendremos falsos conceptos de Quien es Dios (2:23), ya que Jesús es la final y completa revelación de Dios. Solo en Jesús podremos conocer todo lo que es verdadero (5:20)

2. ¿Y saben por qué? de acuerdo con Juan, también Adventistas son presas fáciles de grupos separatistas y doctrinas extravagantes. ¿Por qué? Porque no conocen a Jesús (2 Juan 9-10). El propósito de Juan, entonces, es revelar o manifestar a Cristo como el único y verdadero.

III. La Vida Verdadera Experimentada

A. Cuando leemos los primeros 4 vesículos de Juan descubrimos que el apostol tuvo un encuentro personal con Jesús. No fue una experiencia religiosa de segunda mano, como algo que heredó de sus padres por haber nacido en la iglesia.

1. Alguien podría decir: “¡pero Juan tuvo una grande ventaja sobre nosotros: él anduvo con Jesús! ¡Yo nací 20 siglos después!”

2. No fue la proximidad física de Juan con Cristo lo que hizo la diferencia. No fue durante los 3+ años que Juan anduvo con Cristo lo que hizo la diferencia. ¡Judas anduvo con Cristo! ¡Pablo no anduvo con Cristo!, pero no fue “rebelde a la visión celestial.”

3. ¿Qué fue lo que sostuvo a Juan todos esos años, desde que Jesús se fue al cielo, el año 33 AD, hasta su muerte, cerca del año 95 AD? ¿Qué fue lo que lo mantuvo firme aislado en Patmos? Evident-emente que no fue la presencia física de Jesús. Él nos dice que fue: “... nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo” (1:3).

B. Seis veces en 5 capítulos Juan usa la expresión “nacido de Dios.” Él no inventó esa frase. Él escuchó a Jesús usarla: “aquel que no haciere de nuevo no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).

1. En 1:2 Juan nos extiende la invitación a experimentar la vida eterna que comienza con el nuevo nacimiento, pues el viejo nacimiento no nos lleva a ningún lugar. La vida eterna, dice Juan en el 5:1 es un regalo, un presente. 4. Cuando nacemos de lo alto nos parecemos a Jesús. He aquí algunas características que comienzan a aparecer en el perfil del que nació de nuevo:

a) 2:15: no siente mas el deseo de las cosas del mundo.
b) 2:29: Practica la justicia.
c) 3:9: No hace práctica del pecado.
d) 4:7: ama a su hermano.
e) 5:4: hereda los mismos sentimientos que hay en Cristo.
2. Juan escribe esta epístola para decirle a todos los que quieran escuchar que la vida eterna comienza y termina con Cristo (5:9-13).

C. Recuerdo una ocasión cuando una jovencita alumna mía en Brasil perdió su madre. Cuando regresó al colegio después del entierro, no comía, no quería mas estudiar, estaba sumamente deprimida. Después de perder la madre, uno piensa, no es para menos.

1. Cuando platiqué con ella preocupado por sus calificaciones, descubrí la verdad. Cuando el pastor le pidió la biblia de su madre para leer algún versículo que ella tuviera subrayado, descubrió algo que la arrazó. La devastó. Encontró un documento que decir que ella no era hija natural y una nota de la madre pidiendole perdón por no haberle revelado antes.

2. “Pastor, me dijo, yo no soy de quien soy hija. No se a quien pertenezco. Soy hija de nadie.” Tomé la biblia y le mostré con Juan que cuando nacemos a este mundo somos hijos de nadie. Somos apenas hijos de Dios por creación, ¡pero que necesitamos llegar a ser hijos de Dios por adopción!

3. Cuando nacemos de arriba es entonces cuando llegamos a ser realmente hijos de Dios. Ahora tenemos seguridad de pertenecer. Juan revela algunas características de aquellos que nacen otra vez.

D. ¿Por qué es tan importante saber que hemos nacido de Dios? Ud. seguramente ha escuchado el argumento que todos son hijos de Dios, ¿no es cierto? Juan dice que ¡no!
1. Jesús dijo “de vuestro padre el diablo hijos sois” (Juan 8:44). Alguien pensaría que los hijos del diablo son los traficantes de drogas, prostitutas, asesinos, etc. Si nos son estos, ¿quiénes son?

2. Juan apunta a las marcadas diferencias que existen entre los hijos de Dios y los hijos del diablo: “En esto se manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano, no es de Dios.” (3:10).

3. Todo el que rechaza el segundo nacimiento y permanece en el primero son los hijos del otro y se parecen a él. “no hace justicia y no ama a su hno.” ¡Palabras pesadas!

IV. Conclusión

A. He conocido “cristianos” tan falsos como billetes falsos. Un billete falso de $20.00 a simple vista es idéntico al original. Logra engañar a los dependientes de mercados, gasolineras, y puede hasta caer en las manos de un necesitado y ayudarlo en momentos dificiles.

1. Pero cuando ese billete llega al banco es rápidamente reconocido. La policía es llamada para interrogar y si es posible arrestar al portador.

2. Ese billete falso puede haber hecho mucho bien a mucha gente mientras estuvo en circulación: comprado leche para un niño pobre, gasolina que me lleva al trabajo para sostener a mi familia, hasta llegar a las manos del banquero quien rápidamente reconoce su falsedad

3. ¿Cuántos falsos cristianos (oximoron) que no han nacido otra vez andan en circulación? Pueden estar haciendo mucho bien, pero al encontrarse con el banquero celestial Él revelará su falsedad: “Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’ Entonces les declararé: ‘Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!’” (Mat 7:2-23).

B. Todos esta noche debemos hacernos a nosotros mismos la pregunta: “¿Soy hijo de Dios?” ¿Cómo lo puedo saber? ¿Heredé ya las características de mi padre adoptivo?

1. Si vemos alguna falsedad en nuestro cristianismo, debemos escuchar las palabras que el propio Juan registró en su evangelio: “vos es necesario nacer otra vez si quieres ver el reino de Dios” (Juan 3:3).

2. Dios pone su reputación en juego al otorgarnos vida eterna.
1 Juan 5:9-13: “Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios, porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, lo ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.”

3. Oremos...