1 Juan - 3
Caminando en amor
Texto: 1 Juan 2:3-11
© 2003 por Carlos Camarena

I. Introducción

A. Durante el período dorado de la expresión artística romana, abundaron los escultores. Los profesionales y los aprendices se distinguían de la siguiente manera: Los aprendices cubrían las ranuras y ollitos de la piedra o madera tallada con cera.

1. Había un problema. Cuando esas obras eran expuestas al sol la cera se derretía y exponía la baja calidad de los aprendices.

2. Los escultores profesionales, por lo tanto, anunciaban sus obras con las palabras latinas “sine cera.” Esta palabra pasó a las lenguas que tienen su origen en el latin, como el español, “sine cera” = sincera; vino a representar lo que es genuino.

3. “Sincera” es una persona genuina, transparente, que cuando expuesta a la luz (la semana pasada analizamos este aspecto), no se derrite. No hay falsedad que quede expuesta, pues es genuina.

B. El tema de esta noche es: “cuando el amor camina,” nos habla del amor sincero. El mensaje de Juan a sus lectores originales parece dirigirse a cristianos que aparentemente estaban “encerados,” no eran sinceros. Personas cuyas vidas no resistían ser expuestas a la luz (sabemos lo que es la luz y lo que la luz hace). La luz desenmascara, la cera se derrite.

1. Caminar en amor demanda sinceridad: 1 Juan 2:4, “El que dice: ‘Yo lo conozco’, pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.” La obediencia es la mayor prueba de la sinceridad cristiana.

3. Existen 3 motivos porqué las personas obedecen:

a) Por hábito o costumbre. Nació en un hogar cristiano, le inculcaron ciertos principios y los sigue simplemente porque así fue criado. Es como el ganado que sigue la misma vereda todos los días porque le es costumbre.

b) Para no sufrir las consecuencias (evitar el infierno). Como el esclavo, obedece para no ser catigado, no porque desea obedecer.
c) Por amor a Dios, como obedece un cristiano sincero.

II. Cómo se Camina en Amor

A. Caminar en amor involucra sinceridad en nuestra obediencia. No es por costumbre ni compulsión. En otra parte Juan está parafraseando las palabras de Jesús que él mismo escribión en su evangelio “si me amais, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15).

1. Hay tantos así llamados cristianos que dicen amar a Jesús, pero no obedecen sus mandamientos o los obedecen parcialmente. La frase clave de Juan está en el 2:5, “el que dice que está en Él debe andar como Él anduvo.” En el 2:3 ya lo repitió, “y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos.”

2. Obedecer implica imitar a Cristo. Imitarlo en todas las áreas prácticas de nuestra vida. No solo guardar los mandamientos como Él los guardó, “vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer” (Luc 4:16); sino aun amar como Él amó.

3. “Andar como Él andó” va mas allá aun - ir a la muerte por Él. Cuando la madre de Santiago y Juan vino pidiendo que sus hijos se sentaran a cada lado en el reino, Jesús responde: “No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, ...? Ellos le respondieron: Podemos. Él les dijo: -- A la verdad, de mi vaso beberéis...” (Juan 20:22-23).

4. Y aun en la cruz fue capaz de decir: “Padre, perdónalos...” Andar como Jesús, guardar sus mandamientos implica auto sacrificio, al punto de perdonar al que me ha herido profundamente.

5. ¿Nos damos cuenta que “andar como Él anduvo” envuelve cambios radicales? A veces pensamos que seguir a Jesús es apenas obedecerle en las doctrinas.

6. Además de las doctrinas, esto es lo que me gustaría que hubiera en el examen bautismal:

a) Porque he sido redimido por Jesús, prometo aceptar y perdonar aun aquellos que no lo merecen.

b) Prometo no abandonar a Cristo y a su iglesia cuando alguien me ofenda, pues el amor de Cristo es superior a cualquier ofensa.
c) Donde vea legalismo, falta de amor y frialdad, prometo que por la gracia de Cristo ser un vehículo de su amor y su gracia y calor que derrita el frio formalismo.

d) Cuando algún miembro sea indiferente hacia las visitas o las personas nuevas, prometo ser usado por Jesús para traerles la amistad cristiana que tanto necesitan.

e) Cuando descubra que una persona dentro o fuera de la iglesia esté en necesidad, por el amor que Cristo puso en mí, prometo hacer todo lo posible suplir esa necesidad.

f) Cuando descubra que una persona dentro o fuera de la iglesia esté pasando por alguna aflicción, por el amor que Cristo puso en mí, prometo hacer todo lo posible para aliviar ese dolor.

B. Aunque es imposible, existen tantos cristianos que tratan de imitar a Jesús por sus propios esfuerzos, con herramientas humanas. Pero esto es imposible. Esfuerzos humanos fracasados son la raíz de la apostasía.

1. Querer obedecer a Dios por esfuerzos humanos es tan inutil como un hombre sin piernas querer jugar futbol para ver si las piernas le crecen. Se lanza al campo, pero después de 20 años nada sucede.

2. ¿Cómo podemos imitar a Cristo por amor? 2:6, permanecien-do en Él. “separados de mí nada podéis hacer.” (Juan 15:5). “Estar en Jesús” involucra dependencia en Él, permanencia en Él. Es Permanecer = quedar, hincar estacas, una relación ininterrupta y viviente con Él.

3. Nuestros hijos poseen características nuestras, no solo catacterísticas genéticas:

a) Uno refleja un poco de mi seriedad.
b) Otro habla como papá o mamá.
c) Otro se irrita como uno de los dos se irrita.
d) Uno desenvuelve la misma habilidad o manualidad del padre o de la madre.

4. ¿Porqué? Porque siempre están con nosotros. Y aunque nos horroricemos ver como dicen o hacen las cosas, la realidad es, querramos o no, nosotros somos el espejo.

5. ¿Quiere ser como Jesús? Necesita andar con Él. No vamos apenas ser imitadores de Cristo, sino que Él se encarnará en nosotros, obtendremos sus características genéticas divinas. Podremos decir, “y vivo no ya yo, mas Cristo vive en mi...” (Gal 2:20).

6. Cristo no tiene un cuerpo en la tierra, por lo tanto usa nuestros cuerpos para contiuar haciendo aquí lo que siempre hizo cuando Él estuvo. Somos sus manos, pies, ojos...

III. Algo Nuevo y Algo Viejo

A. Aquel que caminar en amor. Aquel que anda en la luz, no se contenta con apenas esperar algún día ir al cielo. El cielo comienza a experimentarse aquí en la tierra. Juan describe la totalidad de la vida cristiana con la palabra amor.

1. Que salgan de Juan estas instrucciones, especialmente este asunto llamado amor, es algo admirable. Hubo un tiempo cuando Juan y su Hno. Santiago eran conocidos como “boanerges,” = “hijos del trueno” (Mar 3:17). No creo que fue por nada que les dieron este apodo.

2. El apodo parece haber nacido en la ocasión cuando Santiago y Juan estaban tan irritados cuando una ciudad samaritana rechazó a Jesús. Le pidieron que mandara, dice su traducción, “fuego del cielo.” (Luc 9:51-56). Acontece que los rayos frecuentemente producían fuegos. “Boanerges” es una palabra aramaica que significa rayo o trueno que produce fuego.

3. A Santiago y Juan les gustaba la violencia. Buscaban posiciones. Querían los primeros puestos en el reino terrenal que creían Cristo iba a establecer.

4. ¡Ah, pero cuando Juan conoce el amor, vemos un cristiano sincero. Hubo en Juan una transformación radical! Las palabras que él usa en sus cartas no eran usadas antes de conocer el amor: “mis amados... hijitos...” El amor divino manifestado en la vida de Juan.

B. El ser humano parece ser capaz de entender y seguir mandatos cespecíficos, como “acordarte haz del día Sábado para santificarlo,” pero de alguna manera no podemos captar el significado del mandamiento del amor.

1. En 1 Juan 2:7-8 leemos, “Hermanos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra.”

2. El mandamiento es viejo porque existe desde el principio: el amor, basado en Deut 6:5, “amar a Dios con todo el corazón,” y Lev 19:18b, “amarás a tú prójimo como a tí mismo.” El mandamiento es nuevo (ver Juan 13:34) porque se ha olvidado que sin amor no puede haber verdadera obediencia.

3. “Nuevo” en la biblia tiene dos significados: (a) nuevo en calidad y (b) nuevo en tiempo. Tengo un carro nuevo. ¿No se alegran conmigo? Solo que mi carro nuevo es un Toyota Corolla 1987. Es nuevo para mí. No es nuevo en tiempo, pero es nuevo en calidad.

4. El amor dentro de los mandamientos es tan viejo al punto de perderse. Cristo lo hace nuevo en calidad, pues en la práctica se había tornado tan desconocido al punto de parecer totalmente nuevo.

5. En el 2:7, Juan le da al mandamiento un nuevo significado. En el AT amar era un mandamiento entre muchos. En el NT el amor es exaltado sobre todos los demás. ¿Cómo puede un mandamiento ser exaltado por encima de los demás? Rom 13:8-10, “No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros, pues el que ama al prójimo ha cumplido la Ley, porque: ‘No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás,’ y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo.’ El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la Ley es el amor.”

IV. Conclusión

A. ¿La ley ordena amar? ¿Cómo puede el amor ser legislado? ¿Cómo es que yo voy a ser ordenado a amar a alguien? Permítanme ilustrarlo:

1. Descuidar a un niño es un crimen en este país. Ud. va a la carcel si no cuida bien de sus hijos. Se los quita el gobierno. ¿Cuántos de Uds. ya tuvieron la siguiente conversación a las 5:00 o 6:00 de la mañana?:

- Ella: “Oye viejo, ya son las 5:00. Es hora que te levantes para que te vayas a trabajar. Levántate rápido antes que llegue la policía y te arreste.”

- Él: “Tienes razón. Ya voy. Dame un minutito más. Pero tú también tienes que levantarte y preparar la ropa y el desayuno de los chamacos, pues si no tu también vas a parar en el bote.”

- Ella: “Tienes razón. Ya voy. Gracias a Dios que existe una ley que nos forza salir de la cama y cumplir con nuestros deberes como padres. ¡Imáginate que no existieran leyes. Nos quedaríamos dormidos todo el día!”

2. Hay leyes que el gobierno enforza para quien no cumple. Pero cumplir con nuestras responsabilidades paternas no es cuestión de leyes, es cuestión de amor. Aunque reneguemos con nuestros hijos, los amamos.

3. El mandamiento a amar, aunque existe en la ley, no es cuestión de la ley, es una cuestión del corazón que procede de nuestra relación con Jesús.

4. Este mandamiento siempre existió, pero ahora en Cristo viene a tomar otro significado. 2:7 dice, “Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.” El amor no es un ápendice para la vida cristiana, un “ah, de paso, se me olvidaba decirles, que además de obedecer los mandamientos, también hay que amar.”

5. El amor debe aparecer el principio de la vida cristiana, desde el momento que uno acepta y conoce a Cristo. 1 Juan 3:14, “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano permanece en muerte.”

B. Amar es mas que un sentimentalismo. Es un principio de vida cristiana. Se cumple através de la práctica de la voluntad de amar: a Dios y al prójimo. Se ama aunque no se sienta el deseo de amar, porque es una semilla. Es por determinación de amar bajo cualquier circunstancia.

1. Se ama sin finjimientos, sin hipocresía. Amor no es amar aquellos que responden con amor. No es amar y besar a los que me aman. Cristo demostró amor perdonando la ignorancia de los que le crucificaron.

2. Nuestro amor no se debe medir con el “amor” de los otros, sino con el de Cristo. El verdadero amor no es puro bla, bla. 2:9, “El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está todavía en tinieblas.”

3. Amar no es cantar de amor en los himnos del himnario. El amor se vive, es capaz de tocar al que no merece ser amado.

4. El amor, dice el 2:10, “el que ama a su hermano, permanece en la luz y en él no hay tropiezo.” El amor es un escalón y no una piedra de tropiezo. Una noche ví de lejos a un hombre con una lámpara y venía tambaleando por la calle. Pensé que era un borracho. Al llegar cerca de mí me dí cuenta que era un ciego. “¿porqué trae una lámpara, si no puede ver?, le pregunté. Contestó: “La luz no es para que yo pueda ver, sino para que otros no tropiecen conmigo.”

5. Oremos...