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1 Juan - 9
Amar o Morir - I Texto: 1 Juan 3:11-16 (Isa 1:16-18) © 2003 por Carlos Camarena I. Introducción A. La primera epístola de Juan puede compararse a un resorte, pues constantemente regresa al mismo tema: amor, luz y verdad. Y aunque estos temas aparecen vez tras vez, Juan no repite lo mismo. Siempre lo presenta de diferentes ángulos. 1. En el capitulo 1 habló sobre el amor vertical; el amor a Dios: En el 2:7-11 habló sobre el amor horizontal; el amor por los Hnos. dentro del contexto del amor fraternal, dice Juan, muestra la diferencia entre vivir en la luz o en las tinieblas. 2. ¿Cuál creen Uds. será el énfasis del amor en el capítulo 3? En el capítulo 3 Juan regresa otra vez al tema del amor por los Hnos., pero esta vez en otra dimensión; no es amar solo fraternalmente, “el amor, dice Juan, se manifiesta también en vivir en harmonia con los Hnos. 3. Si en el capítulo 2 amar a los Hnos. fraternalmente era cuestión de luz o tinieblas, ahora dice Juan, amar a los Hnos. y vivir harmoniosamente con ellos es cuestión de vida o muerte; 3:14, “nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano permanece en muerte.” B. 3:11-12, “Este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas y las de su hermano, justas.” 1. El homicidio puede ser considerado el nivel mas bajo de odio en el cual una persona puede caer. Juan dice que “el mensaje que hemos oído desde el principio” es el mensaje de amarnos unos a otros. 2. La palabra “principio” define origen. Habla de aquella esperiencia de amar que no solo se origina en Dios en la experiencia de la conversión, sino que junto con la experiencia de amar a Dios se activa también en el corazón el amor por los semejantes. Esto, de acuerdo con Juan, es la esencia de la ley. 3. Y si después que decimos haber venido a Dios y amar a Dios, pero todavía somos incapaces de amar viviendo en harmonía con los Hnos., todavía estamos en tinieblas. a) 2:5-6, “Este es el mensaje que hemos oído de él y os anunciamos: Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad.” 4. ¿Y qué son las tinieblas? 2:9, “El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está todavía en tinieblas.” 2:8 “os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra. 5. ¿Cuál es ese nuevo mandamiento? Juan 13:34, “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.” C. Para ilustrar la conexión entre la luz y las tinieblas, Juan nos lleva a Gen 4:1-16: Caín. Juan usa a Caín como ejemplo porque se parece a algunos llamados cristianos, algunos que pretenden amar a Dios como Caín: 1. El llamaba a “hermano” a Abel, pero lo mató. Muchos llamados “cristianos” llaman otros “hnos.,” pero a veces los matan. 2. Caín decía que adoraba a Dios y daba de sus mejores frutos del campo. Así también algunos llamados Hnos. dicen adorar a Dios, y aún le ofrecen lo que consideran “mejor.” 4. Caín no se presentó a Dios como un ateo, en realidad era muy religioso, hacía sacrificios, a su manera, pero los hacía. Los llamados Hnos. también son religiosos y a veces se sacrifican por Dios. D. ¿A dónde está tratando de llegar Juan con la comparación entre Caín, un pretendiente adorador de Dios y algunos llamados cristianos? Con toda su religiosidad, Caín es llamado “hijo del diablo,” “No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano...” (3:12). 1. ¿Porqué mató a su Hno? El punto principal de Juan es la cuestión de falsedad; Caín no era genuino o auténtico. Algunos llamados cristianos pueden ser como Caín: tener toda las características de ser hijos de Dios; toda la apariencia de ser buenos creyentes: a) ofrendan como Caín. 2. Pero ninguna de esas actividades demuestra que era hijo de Dios. En los versículos previos al asesinato de Abel, en una de esas pláticas que Caín tuvo con Dios, Dios le dice a Caín, Gen 2:6-7, “Entonces Jehová dijo a Caín: -- ¿Por qué te has enojado y por qué ha decaído tu semblante? Si hicieras lo bueno, ¿no serías enaltecido?; pero si no lo haces, el pecado está a la puerta, acechando. Con todo, tú todavía puedes dominarlo.” 3. ¿Qué era lo que Dios estaba tratando de decirle a Caín? “Está en tí dominar tu pecado. Tu sabes el mal que te puede causar.” Satanás tomó control de la mente de Caín y no lo dejó escuchar la voz de Dios. El pecado puso a Caín donde no pudo escuchar la voz de Dios. 4. Caín endureció su corazón, en lugar de vencer su pecado, Caín fue vencido y se hizo un homicida y mentiroso como su padre el diablo, Juan 8:44, “... Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, pues es mentiroso y padre de mentira.” 5. Caín mató y después mintió. Caín no se dio cuenta del peligro en que estaba aún cuando la voz de Dios le dijo claramente sobre su situación. 6. Regresábamos de hacer nuestra práctica pastoral en la sierra de Nuevo León. Teníamos que caminar mas de 4 horas de la carretera hasta las iglesias de la región montañosa y pasar viernes y Sábado con los Hnos. y regresar 6 horas antes de la caída del sol. 7. El regreso eran otra 4 horas caminando hasta la carretera y esperar el autobús que pasaba a cierta hora. Llegamos tarde y perdimos el autobús. Ninguno de los carros que pasaron se pararon para recogernos. 8. Mi compañero y yo pasamos la noche de Sábado para domingo durmiendo entre los matorrales. Oímos ruídos y ahuyidos, pero parecían lejos. Cuando comenzó a amanecer nos dimos cuenta que nos habíamos acostado a menos de 2 metros de una cueva de coyotes. 9. Andaban 4 o 5 coyotitos jugando; como estaba por amanecer, era cuestión de segundos para que regresaran su mamá y su papá con comida para ellos; pues esos animales se aparean de por vida 10. Solo la luz del día nos hizo darnos cuenta del peligro en que estábamos. A Caín nunca le “amaneció.” Solo quien experimenta el nuevo nacimiento se da cuenta del peligro en que se encuentra en el trato con los Hnos. Juan va a mostrarnos ahora cual es ese peligro. II. Odio y Homicidio A. “Pr. Camarena, yo nunca pensé matar a algún miembro de la iglesia, ¿porqué se nos compara con Caín?” ¿Qué responde Juan?, 3:15, “Todo aquel que odia a su hermano es homicida y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 1. “Pero Pr. Camarena, pues yo no odio a nadie. El Hno. aquel, pues me ofendió profundamente...” La palabra odio es la palabra griega miseo y significa ser indiferente o actuar como que no existe. a) Mat 6:24, “Ninguno puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.” Miseo aquí es traducido como odiar y menospreciar. “Odiar” aquí significa ignorar, hacerlo inexistente 2. Esta fue una conversación escuchada entre un visitante al zoológico y el guarda tigres: a) Visitante: mis gatos en casa actuan exactamente como esos tigres. Pacíficos. Duermen todo el día. Es una pena que tengan que mantenerlos encerrados toda su vida. b) Guarda tigres: la diferencia entre sus gatos y esos tigres, mi amigo, son esas rejas. Sin ellas Ud. no pdría estar aquí parado. 3. Los tigres nos “ignoran” porque saben que no pueden atacarnos con esas rejas entre medio. Como cristianos podemos pensar que levantar la reja donde ignoramos a la persona con la cual no nos llevamos bien es vivir la vida cristiana. 4. 3:15 nos dice que ignorar es homicidio y nos pone en la misma categoría con Caín. Sin embargo la prueba que pasamos de muerte a vida está en el 3:14, “nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano permanece en muerte.” 5. Odio aquí en Juan no es el antónimo, lo opuesto al amor; odio aquí es ignorar, actuar como que la persona no existe. Amor no es aceptar la situación. Amar es confrontar la situación y resolverla. B. ¿Qué dirían Uds. si el próximo Sábado bautizara a un individuo recién salido de la carcel después de haber pasado 20 años por matar a otra persona? Ahora dice estar convertido. Diríamos, “¡Gloria a Dios!” 1. Pero ¿qué diríamos si un poco después llega a nuestros oídos la noticia que este “Hno.” cada 3 a 6 meses sale por aí y se echa a uno al plato y luego regresa aquí para seguir alabando a Dios? 2. La pregunta no es, ¿puede un homicida hacerse cristiano? sino ¿puede un cristiano continuar siendo homicida? Odio, quiero decir, ignorar, pretender que alguien no existe = homicidio. 3. ¿Porqué no podemos guardar el tipo de odio que la biblia dice? Porque hace mas mal al que ignora que al ignorado. Tengo que ignorarlo cada vez que se cruza conmigo en los pasillos, en los pot-lucks, en las bancas. Eso corroe la vida espiritual. 4. Comienza a corroer el interior con solo recordar lo que me hizo. Se pierde la paz y el deseo de comunión los unos con los otros con solo pensar que va estar allí presente. 5. Produce deseos de irse a otra iglesia; pero como los sentimientos siguen presente, ni el cambio produce paz, pues el “odio,” quiero decir, el deseo de ignorar, actuar como que no existe, continua presente. 6. Platique con alguien que se cambió de iglesia o no viene más a la iglesia si los sentimientos ya se fueron. Yo he tenido contacto con personas que se no están más en la iglesia por causa de roces con otros. El mismo sentimiento de amargura está allí. El no ver a la persona no los resolvió. 7. A menos que ese odio sea confrontado, a menos que ese sentimiento de ignorar, o aparentar que tal persona no existe sea resuelto, la persona comete homicidio espiritual y se pone a sí mismo en una prisión emocional que corroe el alma y la espiritualidad. 8. Cuando ese mismo corazón
se abre al amor de Cristo y su caracter comienza a reproducirse,
solo entonces podremos orar como Cristo oró: “Padre,
perdónalos, porque ellos saben lo que hacen.”
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