1 Juan - 10
Amar o Morir - II
Texto: 1 Juan 3:18-24
(Isa 1:16-18)
© 2003 por Carlos Camarena


I. Introducción

A. 1 Juan constantemente regresa al mismo tema: amor, luz y verdad. Y aunque estos temas aparecen vez tras vez, Juan no repite lo mismo. Siempre lo presenta de diferentes ángulos.

1. Repasando: en el capitulo 1 habló sobre el amor vertical; el amor a Dios: En el 2:7-11 habló sobre el amor horizontal; el amor por los Hnos. En el contexto del amor fraternal, dice Juan, se demuestra la diferencia entre vivir en la luz o en las tinieblas.

2. En el capítulo 3 Juan regresa al tema del amor por los Hnos. Esta vez el amor toma dos dimensiones diferentes, una de las cuales vimos la semana pasada: no es solo amar fraternalmente, amar, dice Juan, es en vivir en harmonia con los Hnos.

3. En el capítulo 2 amar a los Hnos. es cuestión de luz o tinieblas; en el capítulo 3, amar a los Hnos. al vivir en harmonia con ellos es cuestión de vida o muerte; 3:14, “nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano permanece en muerte.”

B. No amar no solamente es suicidio, pero como vimos la semana pasada no amar es cometer homicidio (Caín mató a Abel, 3:11-12). ¿Cómo es que el cristiano moderno se suicida y comete homicidio? “odiando.” Odio = Ignorar, hacer como que la persona no existe.

3. Y si después que decimos haber venido a Dios y decimos amarlo, y todavía somos incapaces de amar al ignorar o hacer como quien nos ha ofendido no existe, todavía estamos en tinieblas.

a) 2:5-6, “Este es el mensaje que hemos oído de él y os anunciamos: Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad.”

b) 2:8 “os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra. 2:9, “El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está todavía en tinieblas.”

C. Así como nosotros fuimos a dormir cerca de la cueva de coyotes y no nos dimos cuenta por causa de la oscuridad, como la mente oscurecida de Caín, algunos no se dan cuenta del peligro de muerte que se encuentran al no practicar el amor.

1. Vimos como odiar, o sea, ignorar, actuar como que la persona no existe, implica matarla. como Caín, estamos también cometiendo homicidio.

2. La pregunta no es, ¿puede un homicida hacerse cristiano? sino ¿puede un cristiano continuar siendo homicida? Odio, quiero decir, ignorar, pretender que alguien no existe = homicidio.

3. ¿Porqué no podemos guardar el tipo de odio que la biblia dice? Porque hace mas mal al que ignora que al ignorado. Tengo que ignorarlo cada vez que se cruza conmigo en los pasillos, en los pot-lucks, en las bancas. Eso corroe la vida espiritual.

4. Comienza a corroer el interior con solo recordar lo que me hizo. Se pierde la paz y el deseo de comunión los unos con los otros con solo pensar que va estar allí presente.

5. A menos que ese odio sea confrontado, a menos que ese sentimiento de ignorar, o aparentar que tal persona no existe sea resuelto, la persona comete homicidio y suicidio espiritual pues se pone a sí mismo en una prisión emocional que corroe el alma y la espiritualidad.

6. Pero cuando ese mismo corazón se abre al amor de Cristo y su caracter comienza a reproducirse, solo entonces podremos orar como Cristo oró: “Padre, perdónalos, porque ellos saben lo que hacen.”

II. Odio es Ignorar las Necesidades de los Otros

A. La mayor prueba del cristianismo auténtico no es apenas dejar de hacer el mal, sino el comenzar a hacer el bien, Isa 1:16-17 “Lavaos y limpiaos, quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos, dejad de hacer lo malo, aprended a hacer el bien, buscad el derecho, socorred al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.”

a) El ser no convertido vive la ley de la vida física: la auto-preservación.

b) El ser convertido vive la ley de la vida espiritual: auto-sacrificio.

1. Es muy facil hablar de amor. Dificil es vivirlo. Cristo no solo habló de amor, sino murió para demostrarlo; 3:16, “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.” Amar es sacrificio.

B. Si odio en Juan significa ignorar, hacer como que la persona no existe, vean ahora como Juan cambia el proyector de dirección y lo enfoca en otro asunto más práctico. Dejar de odiar para Juan, no es solo dejar de tenerle rencor a quien nos ha ofendido o creemos nos ha ofendido.

1. Hay un otro tipo de odio: 3:17-18, “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” El amor se manifiesta socialmente.

2. Lucas (10) contó la historia del buen samaritano. El tema central de esa parábola es advertirnos sobre el peligro de la religiosidad como el sacerdote y levita, vs. la verdadera espiritualidad, la del samaritano (leer otra vez 3:17-18).


2. Hablar de lengua = sinónimo de hipocresía. Hablar de verdad se manifiesta en actos de amor ¿contra quien? El judío herido que el samaritano ayudó era odiado por ese mismo judío. Eran ignorados por los judíos al punto de ni mencionar su nombre.

3. Actos de bondad atraen a las personas a Dios y de vuelta a la iglesia. Actos de ignorar la necesidad humana alejan a muchos de Dios y de la iglesia.

4. El amor artificial no lleva frutos. ¿Qué dirían Uds. al descubrir que el cariño que expreso públicamente por Uds. fuera falso. Que solo lo hago por formalidad, o porque tengo motivos ulteriores?

5. ¿Porqué se sentían los pecadores atraídos a Jesús? ¿Cómo podemos como creyentes actuar como Él? La sangre de Cristo. El haber sido redimidos por Él.

6. Juan menciona cuatro bendiciones para los que se atrevan a amar con amor sacrificial:

a) La certeza de nuestra salvación, 3:19, “En esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él.”

b) Vivimos confiados en Dios, 3:21, “Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.”

c) Recibimos respuesta a nuestras oraciones, 3:22, “y cualquiera cosa que pidamos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” ¿Cuál es ese mandamiento?, 3:23, “Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.”

d) Su Espíritu permanece en nosotros, 3:24, “El que guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.”

7. Oremos...