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1 Juan - 16 I. Introducción A. “¿De qué te sientes seguro? En esta vida no hay nada seguro a no ser la muerte y los impuestos del gobierno” dijo el presidente Benjamín Franklin. Lo triste de todo esto es que muchos cristianos parecen compartir este sentimiento: han perdido la certeza hasta de su salvación. 1. El cristiano que ha perdido la esperanza vive en la incertidumbre. No tiene nada ni a nadie en qué confiar. Pero este no es el mensaje de Juan. 2. Hay una frase que Juan usa 39 veces en los cortos 5 capítulos de su espístola: “en esto conocemos (o sabemos);” 8 veces solamente en el capítulo 5. 3. Solamente una persona que ha conocido verdaderamente a Cristo puede hablar con la certidumbre “en esto sabemos.” Lo interesante es que el ser humano tiene deseos inatos de estar en lo cierto, de saber a donde va. 4. Y cuando las personas están sin Cristo, pero todavía sienten la necesidad de sentirse seguros, de estar en lo cierto, entonces dirigen su atención al horóscopo, las cartas y hasta el ocultismo para poder encontrar algo en el cual sentirse seguros. B. Los que no tienen a Cristo viven tratando de encontrar significado para vivir. Quieren saber cosas específicas acerca de su futuro. Depositan su confianza en promesas falsas de prosperidad, salud, el encontrar amor en un hombre o una mujer, en resolver sus problemas permanentemente y vivir para siempre felices en esta tierra. 1. Pero el cristiano no funciona así. El creyente no necesita descubrir su propio futuro pues encuentra satisfacción sabiendo que su futuro está en Dios. 2. En primer lugar los horóscopos y las cartas nunca le revelan a las personas cosas negativas. Sin embargo nuestra vida siempre contiene cosas negativas. 3. Imagínense que Dios nos revelara eventos específicos de nuestra vida anticipadamente. Un ejemplo: en 1992 Dios nos hubiera revelado que en el 2002 mi esposa iba a tener cancer. ¿Qué clase de vida emocional hubiéramos tenido durante estos 10 años? Seguramente hubiera afectado nuestra vida espiritual. 4. Gracias a Dios que no nos revela cosas específicas negativas de nuestro futuro. Dios nos revela lo específico sobre realidades eternas y no temporales. 5. La vida del cristiano está edificada en promesas reales en las cuales podemos confiar con seguridad. Nada en el mundo puede quitarnos la certidumbre de en Quien hemos creído. 6. En los últimos textos que estaremos analizando del capítulo 5 encontraremos 5 certezas sobre las cuales podemos construir nuestra confianza para el futuro. Hoy veremos apenas dos de estas certezas. II. Jesús es Dios: 5:6-10 A. En los primeros 5 versículos del capítulo 5 el énfasis es confiar en Jesús. La persona que confía en Cristo ha nacido de nuevo y permanece en El. Esa fe que depositó en Cristo le da poder para vencer al mundo. 1. No puede haber existencia cristiana sin la certeza que Jesús es Dios. ¿Pero cómo podemos estar seguros que Jesús es Dios? Cuando Cristo afirmó ser Dios lo llamaron “blasfemo” por adjudicarse a sí mismo la divinidad (Mat 27:63). 2. Las personas a las cuales Juan escribe estaban expuestos a conceptos que Cristo no era Dios; sino que el Jesús era un mero hombre sobre quien descendió “el Cristo” el día de su bautismo. 3. Y cuando Jesús fue crucificado, ese “Cristo” se separó de El dejándolo en su humanidad cuando dijo: “¿Dios mío, Dios mío, porqué me haz desampardo?” Murió allí como cualquier otro ser humano. B. Juan refuta esta enseñanza y nos presenta con 3 testigos infalibles para probar que Jesús es Dios: 5:6: “Éste es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.” 1. Agua: Se refiere al bautismo en el Jordán cuando la voz del Padre se escuchó desde el cielo: “¡Este es mi Hijo amado... al El oid!” La voz de Dios no se había escuchado desde que Moisés subió al Sinaí. Cristo es ahora la ley encarnada, el símbolo de la perfección. El Padre da ahora testimonio de su divinidad. 2. Sangre: Se refiere a su sufrimiento en la cruz. El padre testificó en favor de Su Hijo cuando este derramó su sangre sobre la cruz. Através de eventos sobrenaturales Dios demostró la divinidad de Cristo: terremoto, el día en noche, la ruptura del velo del templo. 3. El Espíritu: 5:6c, “Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.” El E. S. Fue el único agente de la divinidad en la tierra hoy que estuvo también presente con Jesús. a) Cuando Cristo sube de las aguas del bautismo, en ese instante el Espíritu desciende sobre El en forma de paloma; fue la unción divina para darle impulso a Su ministerio. b) El testimonio del Espíritu es siempre una experiencia presente. El Espíritu da testimonio en el corazón de cada creyente por el poder manifestado en sus vidas de que Cristo es Dios. c) Es muy dificil creer que Cristo es Dios si no se ha experimentado el poder del Espíritu testificando de ese poder. C. ¡El Espíritu es el testigo! Dice Juan. En el A.T. la ley requería por lo menos 2 testigos para corroborar la verdad (Deut 19:15). El testimonio de Dios para comprobar la divinidad de Jesús es triple: agua, sangre y Espíritu. 1. Pero hay un testigo mayor en el cielo; 5:7, “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.” 2. Juan 1:14 dice que “el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros.” Si Cristo es el Verbo; y si el Padre, Verbo y Espíritu Santo son uno; no queda otra salida: ¡Cristo es Dios! 3. Todos los días las personas ponen su confianza en otras cosas y otras personas. a) Confiamos en el doctor que nos va recetar la medicina correcta. b) Confiamos en el farmacéutico que nos va llenar la receta correctamente. c) Confiamos en los cocineros en los restaurantes que no van a estornudar o escupir en la comida que nos preparan. d) Confiamos en nuestro empleo que nos va dar lo que necesitamos. 4. Mientras estas cosas o personas funcionan parecemos estar bien. Pero cuando estas fallan, los que no han depositado su confianza en Cristo se hunden. 5. ¿Porqué será que aun creyentes vacimalos tanto en depositar nuestra confianza en Cristo Jesús? El 5:9 nos dice “si depositamos tanta confianza en los hombre, ¿porqué titubeamos tanto en depositar nuestra confianza en Dios cuando su testimonio es superior al de los hombres?” 6. ¿Qué dice Dios acerca de aquel que niega Su testimonio?, 5:10, “El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.” 7. La lección es simple: quien no deposita plenamente su confianza en Cristo Jesús está dando testimonio con sus hechos que realmente no cree que Jesús es Dios. III. Los creyentes tenemos vida eterna: 5:11-13 A. La segunda certeza que Juan ofrece está en el 5:11, “ éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.” 1. “¡Tenemos vida eterna!” Es una de las certezas que muchos creyentes Adventistas encuentran tan dificil de entender y aceptar. El concepto de que hay algo que yo tengo que hacer para ganármela ha corroído la certeza de muchos llamados “creyentes.” 2. Pero esta certeza no es algo que nosotros ganamos o conseguimos por méritos propios; la vida eterna es un regalo divino (Efe 2:8-9; Juan 10:27-29). Pero este no es un regalo que se recibe y uno se marcha con un “muchas gracias.” 3. Este regalo es nuestro con una única condición: 512, “el que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.” El regalo es nuestro solo mientras permanezcamos en Cristo. 4. El regalo es cuestión de relación. Las promesas de Dios son verdaderas. No aceptar esta certeza; o vivir en la incertidumbre de la salvación en Cristo es hacer de Dios un mentiroso. 5. Dios quiere que sus hijos tengan la certeza que pertenecen a El y que El les da vida eterna. 6. Juan fue inspirado para darnos esta certeza, 5:13, “estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.” B. ¿Qué implica permanecer en El para poder así tener la certeza de la vida eterna? Permanecer en Cristo no es un asunto místico o vivir en un estupor de meditación. Permanecer en Cristo es un elemento activo. Juan ya lo mencionó anteriormente: 1. Practica la justicia, 2:29. 2. El pecado no se practica más por hábito, 3:9. 3. Ama a su hermano, sea que su hermano lo ame o no, 3:14. 4. Por su forma de ser, por su manera de ser hacia los demás, por lo que los otros ven en él/ella, 4:7. 5. Demuestra poder en su vida para vencer al maligno, la tentación, 5:4. 6. Guarda los mandamientos de Dios, 2:4. C. La próxima semana concluiremos con las 3 restantes certezas del creyente. ¿De qué te sientes seguro? 1. Jesús es Dios. D. Oremos...
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