Sabado 09 de Agosto de 2003
Respuestas sólidas para relaciones frágiles - 5
“Hasta que las deudas nos separen”
Texto: Eclesiastés 5:19-20
Por Carlos C. Camarena

I. Introducción

A. El tema de hoy es la quinta parte de la serie sobre el hogar y el matrimonio que hemos titulado: Respuestas sólidas para relaciones frágiles. Para no alargar la serie hemos optado por intercalarla miércoles y Sábados.

1. Si te haz perdido algún tema, el texto completo puedes obtenerlo en nuestra página en el internet. Si no tienes computadora, pide a alguien que tenga para que te imprima los temas que te haz perdido.

2. Después del tema inicial de hace varias semanas, hemos abordado temas sobre los cuales la pareja, los cónyuges, deberán estar de acuerdo para que su relación permanezca más o menos estable.

3. Hemos enfatizado que las cosas en común en el matrimonio deben descubrirse antes del mismo; y las diferencias descubiertas después en el matrimonio puedan ser resueltas con madurez, franqueza y oración.

B. Entre las cosas en común que toda pareja debe poseer para que la relación tenga éxito, la pareja debe adorar al mismo Dios, en el mismo día y en el mismo lugar.

1. Aunque hay parejas que sobreviven sin este factor en común, está comprobado que la familia que adora unida tiene la tendencia a permanecer unida.

2 Por otro lado, concluimos que aunque la pareja sea compatible en el área de la religión, la estabilidad matrimonial depende de otros factores que van más allá de la religión.

2. Entre los factores se encuentran:

a) Tener cosas en común como: gustos, diversiones, actividades, amistades, alimentación, etc. Cuando la pareja descubre no tener algunas cosas en común, para eso existen libros, revistas, y todo tipo de auto-ayuda; como también consejeros y otras personas maduras capaces de impartir sabiduría.

b) La pareja debe entender que antes de decir “sí” debe conocer los antecedentes de con quien estará ligando su vida por el resto de la vida: su crianza, quiénes son sus padres, sus hábitos, sus intereses religiosos, su cultura, sus sueños, su profesión, etc.

3. Si ambos entran en la relación sin conocer esos elementos básicos, de repente descubren estar casados con un total extraño.

4. El tema pasado tocó la problemática de la intromisión de terceros en el matrimonio: la familia del novio/a; específicamente la famosa suegra; y muchas veces las cuñadas en los casos del novio. Lee el texto en el internet.

II. Una visión común sobre las finanzas

A. Hoy abordamos otro factor importantísmo, que de acuerdo a los especialistas del hogar y el matrimonio, es uno de los factores más cruciales para la estabilidad matrimonial. El descuido de este factor ha sido causa del deterioro de la relación matrimonial y hasta de divorcios.

1. ¿El factor? ¡$$$! Pareciera que el problema de finanzas es un problema “inocente.” Estudios de especialistas matrimoniales, sin embargo, han demostrado que el 80% de los matrimonios separados o divorciados le ponen el dedo a la linea “dinero” en la lista de razones del por qué matrimonios fracasan.

2. Este aspecto es tan importante que hemos decidido que la próxima serie, con la ayuda de expertos, será sobre el manejo del dinero: don divino sobre el cual somos sólo mayordomos.

3. Todos estamos conscientes sobre la carestía de la vida. Existe una aparente impotencia al ver cómo las cuentas suben y suben y las entradas parecen bajar y bajar. Lo peor de todo es que todos los días aparecen por el correo o la TV más ofertas de promociones y especiales que algunos somos incapaces de resistir.

4. Algunos asumimos la actitud como la de un niño de 6 años conocido de mi familia y que no voy a decir su nombre, quien frente a un deseo fuera de nuestro alcance le digo, “papi no tiene dinero para eso.” Entonces viene la reacción: “Si tienes. Yo vi que hay muchos cheques en tu chequera todavía.”

5. Parece cosa difícil para una mente de 6 años entender que la chequera no sirve a menos que haya dinero en el banco que respalde aquel cheque.

6. Cuando Jesús dijo que necesitamos ser como niños no se estaba refiriendo a gastar sin fondos en el banco porque tenemos una chequera y dos o tres tarjetas de crédito.

7. De vez en cuando descubrimos personas adultas asumiendo la actitud de un niño para con los cheques o la tarjeta de crédito, sabiendo bien que no lo es, sin embargo, actúan como si fuera una mina sin fondo. Las tarjetas de crédito realmente son trampas sin fondos.

B. ¿Cuál debe ser la actitud de la pareja creyente hacia su economía, sus finanzas, sus gastos, sus préstamos, su uso de tarjetas de crédito, etc.?

1. Leo de Prov 22:26-27, 29 en la versión La Biblia al Día, “no seas de aquellos que se comprometen comprando todo a crédito (piden fiado), de los que salen teniendo deudas ajenas. 27 Si luego no tienes con qué pagar, ¿no vendrán a quitarte la cama hasta donde duermes?. . . 29 ¿Has visto un hombre cuidadoso en su trabajo? Delante de los reyes estará, no delante de gente de baja condición.”

2. En Lucas 12:15 encontramos a Jesús diciendo, “¡Mucho cuidado! No anden deseando desmedidamente las cosas que no tienen. La vida no depende de la abundancia de cosas que tienen [en la sala, el closet, o el garage]” (La Biblia al Día).

3. Yo estoy conciente de la economía. Estoy conciente sobre la realidad en que todos vivimos; las deudas se amontonan. Pero, si las deudas han llegado a un punto donde están afectando mi relación con mi cónyuge, quiere decir que alguna cosa no anda bien.

5. Si la pareja ha comenzado a acusarse, “es tu culpa. No tú fuiste la que quisiste comprar. No, tú eres el que gastas sin necesitar. A ti es la que te gusta salir y usar la tarjeta sabiendo que después no tenemos con qué pagarla, te gusta a darle a tu familia, pues entonces yo le doy a la mía...”

C. Finanzas. Es un problema en la economía mundial. Los países subdesarrollados no saben qué hacer con sus deudas externas. Es un serio problema en este país. El exceso de gastos con la guerra se comienzan a manifestar en la carestía de la vida y pérdida de empleos.

1. El asunto de finanzas se convierte un problema para la iglesia mundial cuando tiene que reducir el número de misioneros. Las finanzas son un peso para la iglesia local. Mes tras mes mi joven tesorero tiene que hacer malabarismos para cubrir una deuda aquí y tapar otra allá.

2. Pero sobre todo, creo que el problema comienza allí, problemas financieros en el matrimonio. Las palabras de Jesús me suenan cada vez más frescas: “... La vida no depende de la abundancia de cosas que tenemos.”

3. Los factores principales no radican en la cantidad que recibimos, ni quién lo gana, ni cómo se gana, sino en quien y cómo se distribuye lo que se gana.

III. Conclusión

A. Además de investigar la literatura y leer lo que los especialistas matrimoniales dicen sobre las finanzas en el hogar, hice mis investigaciones. Es más, hace tiempo que no le dedicaba tantas horas a una presentación como se la dediqué a esta. Conversé con una especialista en finanzas y con un abogado con quien dirigimos los equipos de béisbol infantil en la academia cada martes, hombre que se dedica a los casos llamados “chapter 11”; casos de bancarrota.

1. Me parecieron interesantes dos declaraciones; una de mi amigo abogado y la otra en la literatura:

a) El abogado me dijo haber descubierto que la mayoría de las parejas que vienen a declararse en bancarrota realmente “no tienen problema de dinero, tienen problemas con el manejo del dinero. 90% de los casos que él ve ganan lo suficiente para vivir holgadamente.” ¿Su problema? Es uno de prioridades. No saber distinguir lo que es vital y lo que es trivial. Entre lo que es una genuina necesidad y lo que es un gusto o preferencia.

b) La literatura menciona el problema del papel que los cónyuges juegan en el manejo del dinero en el matrimonio. ¿Quién debe hacer qué? ¿Quién debe encargarse de qué?

2. Si siente que me estoy aproximando muy cerca de su situación, y corro el peligro de hacerlo, después de todo nos hemos llegado a conocer en mis 16 meses entre ustedes, noo se preocupe. Su caso no es el único.

3. La situación es tan universal que puede haber alguien visitándonos hoy y pensar que alguien me haya contado su caso. Este es un problema tanto suyo como mío. Muy bien puedo estar hablándoles de mi problema. Es mas, vamos a asumir que es mi problema.

4. La realidad es que no he sabido vivir dentro de mis posibilidades y acabo complicando las cosas designando responsabilidades en mi casa basado en los papeles tradicionales que hemos asignado al esposo y la esposa por la influencia de nuestra tradición latina:

a) “A ti, mujer, te toca hacer esto y aquello, mientras que a mi, soy hombre, me incumbe esto y lo otro.”

b) La realidad es que hay casos en que ella sería la persona más atinada para estas responsabilidades, mientras que yo sería el mejor para otras.

B. ¿Cómo puedo comenzar a revertir la situación financiera en mi hogar?

1. La primera cosa que debo hacer, si quiero que las cosas realmente cambien, mi mujer y yo tenemos que sentarnos a la mesa como dos personas maduras y estar dispuestos a cambiar los papeles que la tradición nos ha asignado.

a) “Mi bien, mi amor, mi gorda, vieja,” o como la llame, “tú sabes bien que las cosas no están funcionando bien mientras yo (o tú, según sea) manejo el dinero, ¿por qué no tratamos por un tiempo para que tú lo hagas?”

b) Alguien estará pensando, “ay pastor, pero si el problema no es quien maneja el dinero, yo lo manejo, pero mi vieja no sale de las tiendas . . . Compra por impulso. ¿Qué hago?”

2. Entonces, ambos de vuelta a la mesa. Esta es una tarea en equipo. Recuerden que cuando se trata de la casa, cuando uno pierde, pierden todos:

TOTAL DE ENTRADAS . . .
(EL LLAMADO “PRESUPUESTO FAMILIAR”


FIDELIDAD CON LO DE DIOS: “Honra al Señor
dándole la primera porción de todos tus ingresos, y él llenará
tus graneros de trigo y cebada hasta rebosar, y tus barriles
del mejor jugo de uva” (Proverbios 3:9, La Biblia al Día).

- Diezmos
- Ofrendas

CAUTELA CON LO INDISPENSABLE: “No digas: ‘antes todo era mejor’ pues no sabes si en verdad lo fue. Es tan bueno saber como hacer las cosas que tener dinero, en realidad saber como hacer las cosas es mejor. Todo se puede obtener tanto sabiendo como hacer las cosas como con dinero, pero sabiendo hacer bien las cosas hay más ventaja. Observa los métodos de Dios y ponte en armonía con ellos. No vayas en contra de lo que Dios estableció” (Eclesiastés 7:10-13, La Biblia al Día)

- Renta/pago de casa
- Gastos con comida e higiene
- Gastos de casa: electricidad, agua, gas
- Pago de carro, aseguranza, gasolina
- Aseguranza médica
- Deudas a tarjetas de crédito
- ¿Educación? ¿Escuela?
- Ahorro: gastos inesperados
(mecánico, aparatos eléctricos, etc.)

MEZQUINDAD CON LOS GUSTOS:
“El que ama el dinero, no se hartará. ¡Qué
locura pensar que el dinero produce
felicidad! También esto es vanidad. Cuanto
más se tiene, más se gasta, hasta el límite de
los ingresos. ¿Qué bien, pues, tener cosas si
después no se gozan de ellas” (Eclesiastés
5:10-11, La Biblia al Día).

- Especiales o promociones
- Salidas frecuentes a restaurantes
- Parques o lugares de diversión
- Uso de las tarjetas de crédito

3. Si puedes vivir sin ese par de zapatos, no los compres. Evalúa bien tu decisión en tus compras. ¿Carro nuevo? ¿Usado?

C. La cuestión entre creyentes en adquirir cosas muchas veces gira en torno de la “fe.” Fe en que Dios va proveer para pagar nuestras deudas.

1. ¡Cuántas veces Dios honra nuestra fe! Esta semana fuimos receptores de favores divinos de fuentes inesperadas. Llegó un cheque de $800.00, $400.00 que el presidente Bush me regresó por cada uno de los hijos menores de 18 años.

2. $181.00 del trabajo que tuvo mi esposa antes de su cirugía. Llegaron en buenísima hora. Dios en su misericordia honra nuestra frágil fe. Dinero que llegó en buena hora para saldar algunas deudas pendientes.

3. Pero, qué si decimos: “este dinero de cualquier manera no lo esperábamos. ¿Por qué no lo usamos para unas vacacioncitas, después de todo, hemos trabajado duro, no las merecemos?”

4. Existe una linea muy fina entre fe, aquella que deposita la confianza en Dios cuando somos mayordomos responsables de lo que él nos ha confiado; y presunción, aquella falsa fe que espera que Dios supla cuando hemos obrado erráticamente con los bienes que nos ha dado.

5. La fe verdadera Dios la honra. La presunción, porque él es Dios y no soy yo, muchas veces también la honra. Sin embargo, no pongamos a Dios a tal prueba porque en la presunción Dios no siempre responde. Al quedarnos colgando con la deuda en la mano, no vayamos a echarle la culpa a Dios.

6. El Señor dijo, “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Para que esa vida sea abundante se necesita la responsabilidad individual y colectiva de su hijos en el círculo familiar.

7. Dios quiere bendecirnos abundantemente y lo hará si trabajamos en sociedad con él. Dios no obra en un vacuo, de la nada, aun cuando él puede. Él espera fidelidad en nuestra mayordomía familiar y quiere bendecirnos. Él quiere darte gracia para que hagas tu parte. ¿Quieres de esa gracia? Oremos...