Miercoles 17 de Diciembre 2003
Retratos de Jesús - 10
“Los ‘felices’ de acuerdo a Jesús” - 1ª parte
Texto: Isaías 30:18-19
Por Carlos Camarena

I. Introducción

A. Hace varios años pensé que sería una buena aventura predicar una serie sobre la vida de Jesús. Cuando después de casi un año descubrí que no había llegado ni a la mitad, tomé la decisión de nunca más predicar tal serie.

1. Esta nueva serie, alguien podría decir, es sobre la vida de Jesús. Diríamos que sí y no. Sí porque estamos tratando sobre la vida de nuestro Señor, y no porque hemos seleccionado apenas algunas “fotografías” de la vida de nuestro Señor Jesucristo.

2. Esta noche comenzamos un tema en tres partes en el Sermón del Monte. Antes de proseguir debo confesar que esta obra maestra de Jesús me causó mucha agonía en mis años de pubertad y especialmente en mi adolescencia.

3. De los 14-17 años los pasé en un internado. Durante esos años escuché una multitud de voces decirme: “Debes ser como Jesús.” “Debes hacer como Jesús hizo.” “Debes obedecer todas las cosas que Jesús dice.”

4. Algunos años después, en una particular semana de oración durante mis años universitarios, una semana de oración con énfasis en el Sermón del Monte fue causa de mucha agonía.

5. El orador remachó en el literalismo del versículo, “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48).

6. Como si esto no fuera poco lo juntó con la siguiente cita: “Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces el Señor vendrá a reclamarlos como suyos.”

7. Para alguien que creció en una iglesita de 100 miembros de énfasis altamente legalista, aquella semana fue devastadora.

B. En retrospectiva, no sé como el resto de los alumnos tomó o puso en práctica lo que escuchó aquella semana. Debió haber sido terrible. Había un templo lleno de jóvenes y adolescentes No quiero ni imaginarme como aquellos adolescentes y jóvenes procesaban en su mente aquellas interpretaciones literales del texto.

1. Mirando hacia atrás me pongo a imaginar, ¿cómo interpretó, por ejemplo, un adolescente que exploraba su sexualidad con la masturbación al escuchar, “y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno?” (Mateo 5:30).

2. ¿Qué pasaría por la mente de quien luchaba con pornografía al escuchar, “Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”? (Mateo 5:29).

3. ¿Dónde estará el límite de declaraciones como?: “Y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también el manto. A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vé con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues” (Mateo 5:40-42).

4. ¿Qué sería que tomásemos literalmente estos textos? La iglesia cristiana estaría llena de mancos y tuertos, deslenguados y sin orejas.

5. Recuerdo vívidamente el efecto que el literalismo bíblico hizo en mi con el texto, “no acumuléis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde los ladrones se meten y roban. Más bien, acumulad para vosotros tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde los ladrones no se meten ni roban” (Mateo 6:19-20).

6. No me estoy refiriendo a una iglesia en Norteamérica, sino a una comunidad de gente pobre. El predicador enfatizó a no apegarnos a las cosas materiales. Pues “quien se prepara para el cielo no acumula cosas en la tierra. Haz de deshacerte de todo aquello que vienes acumulando.”

7. Aquella misma tarde fui a casa y regalé a los niños del vecindario aquello que venía “acumulando” en la tierra, mi más preciado tesoro: dos latas de leche Nido con más de 1500 canicas (bolitas de vidrio).

C. Ahora soy un adulto “maduro.” Supuestamente he sido entrenado en la área de interpretación del NT. Sin embargo, la crisis del Sermón del Monte todavía persiste.

1. He leído lo que dicen los intérpretes del NT sobre el Sermón: lo analizan como retórica de filosofías contemporáneas, como haggadah (ilustraciones judías no literales) o como declaraciones homiléticas (usadas en la predicación para despertar el interés), etc.

2. Por otro lado, cuando estudiamos, no la letra del Sermón, sino la práctica del mismo en la vida de Jesús, nos damos cuenta que lo que él dijo allí (en las colinas de Galilea) lo demostró allá (en Jerusalén sobre una cruz).

3. Nos damos cuenta que lo que Jesús predicó no era retórica filosófica, era vida práctica pura. En la vida de Jesús podemos ver la aplicación, por ejemplo, de, “pero yo os digo: No resistáis al malo. Más bien, a cualquiera que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra” (Mateo 5:39).

4. Cuando él dijo,“habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen” (Mateo 5:43-44), nos damos cuenta que no era una mera ilustración judía no literal (haggadah).

5. Todo lo que Jesús dijo en El Sermón del Monte reside en el corazón de su mensaje. Si fallo en entender su mensaje voy a fallar en entender Quien es él.

II. Los Felices

A. Jesús predicó este famoso sermón cuando su popularidad estaba en apogeo. Las multitudes lo acosaban a donde quiera que iba. Estaban obsesionadas con una pregunta: “¿Será éste finalmente el Mesías?”

1. Por esta ocasión Jesús descartó el uso de parábolas como él acostumbraba y fue directo al grano con su audiencia en relación a su persona. Ahora iba a revelar su “agenda política,” si es que tenía alguna. Era una “agenda” que no iba a caer muy bien a los oídos de sus oyentes.

2. Vea por ejemplo como actúan los líderes modernos. El Presidente George Bush, por ejemplo, se para en la plataforma de un portaviones de la marina americana aquí en San Diego, California para declarar la victoria sobre Saddam Hussein.

3. Habló cómo el ejército entró en Bagdad. Cómo las tropas tomaron los edificios claves y sobre las estrategias usadas para ganar la guerra. Alabó el liderazgo del General Tommy Franks de quien se dijo, “este es exactamente el tipo de persona que cualquier nación necesita para ganar una guerra.”

4. “¡Bienaventurados los fuertes! ¡Bienaventurados los triunfantes! ¡Bienaventurados los ejércitos de naciones ricas! ¡Bienaventurados los libertadores, los soldados conquistadores!

5. Esta clase de oratoria gana puntos políticos en la próxima reelección. Y con la captura de Saddam Hussein, la retórica hacia el poder crece. La popularidad para el voto aumenta.

B. Jesús, por otro lado, comienza su sermón, “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (Mateo 5:3-4).

1. Este no es el tipo de discurso que un bando de desesperados con el deseo de ser liberados quiere escuchar. “Si te golpea un soldado romano en una mejilla, ¿dale la otra?” “¿Dad gracias a Dios por tu pobreza?” ¿Qué clase de “Mesías” es ese?

2. ¿Cuánto tiempo duraría un gobierno fundado en esos principios? ¡Sería títere y el hazmereír de todo el mundo!

3. “Bienaventurados son los bombardeados y los destituídos,” podría haber dicho Jesús. “Bienaventurados los perdedores y los que lloran por compatriotas caídos en la guerra.”

4. La palabra “bienaventurados” es una palabra demasiado ambigua para definir lo que Jesús quiso decir aquel día sobre aquella colina.

5. Macarioi (“bienaventurados,” en griego) conlleva algo así como un grito de, “¡qué suerte tienes!” O como usamos coloquialmente, !Qué suertudo eres!” En efecto Jesús dijo, “¡qué suerte tienen los que no tienen suerte!”

6. Jesús está predicando, “¡Qué suerte tienes por haber perdido tu empleo! ¡Qué suerte tienes porque te enfermaste de cáncer! ¡Qué suerte tienes porque perdiste un ser querido! ¡Qué suerte tienes...!

III. Conclusión

A. ¿Qué significado pueden tener las bienaventuranzas para una sociedad que honra a los que llegan lejos, los ricos, los llenos de confianza, los que tienen el poder en sus manos?

1. “Felices son los felices” creemos nosotros. Todos vamos en busca de la “felicidad” creyendo que se alcanzará en la educación, posición y posesión. ¡Bienaventurados los que tienen hambre y sed de divertirse!

2. Y allá vamos nosotros deseando secretamente ser y tener los que caminan por el tapate rojo a recibir grandes premios en la vida de la farándula. Quedamos como hipnotizados al verlos con sus ropas y carros. ¡Felices son los felices!

3. Pensar en términos del Sermón del Monte es pensar demasiado bajo, es aceptar que es bueno tener complejos de inferioridad.

4. Te pregunto, ¿son las bienaventuranzas verdad? Si lo son, ¿por qué como iglesia no predicamos más en vivir en pobreza, en humildad, en luto, en persecución para ser “bienaventurados”?

B. ¿Cuál es el verdadero significado de las bienaventuranzas? Si yo hubiera estado entre la multitud escuchando aquel sermón con mis prejuicios del siglo XXI, creo que hubiera salido de allí chasqueado.

1. En primer lugar, hubiera salido balbuceando, “alguien debe enseñarle a ese Jesús a ser políticamente correcto.”

2. 25 años después de aquella semana de oración en el campus universitario, me doy cuenta que mi comprensión de las bienaventuranzas ha mejorado poco, y solo en etapas.

3. Aunque no puedo afirmar ahora entenderlo todo, me gustaría sugerir tres niveles en que las bienaventuranzas pueden ser entendidas. Desafortunadamente tendremos que esperar tres semanas cuando retornemos los temas el 7 de Enero, 2004.

4. No prometo traerles lo que están esperando. Es más, sería dañino para nuestro crecimiento espiritual conocerlo y entenderlo todo en esta tierra. No dejaríamos nada para la eternidad.

5. Mientras tanto, continuemos estudiando y explorando las profundidades de esta “mina” maravillosa que es la Palabra de Dios. Que el próximo año te pueda encontrar sediento de conocer más de Jesús. Oremos...