![]() |
|
I.El Espíritu
Santo - 1 I. Introducción A. (Después de una breve introducción sobre su reciente viaje a la Universidad de Montemorelos donde estuvo dictando clases en el curso de maestría de verano, el pastor concluye su introducción diciendo, 1. ¿Qué está haciendo Dios entre su pueblo hoy? ¿Cómo está el pueblo de Dios glorificándole y expresando lo que él viene haciendo entre nosotros y por nosotros? 2. Durante mi estadía en Montemorelos, prediqué en dos iglesias pequeñas. Vi al pueblo de Dios expresando agradecimiento y para ser honesto, no vi mucha abundancia material. 3. La pregunta que automáticamente me hice fue: ¿será que esta gente no tiene necesidades personales?, o ¿será que estas son secundarias cuando su enfoque es ver las maravillas de Dios en su vida mientras llevan el evangelio a otros? 4. Vengo convencido que aquellos que enfocan sus energías en las bendiciones recibidas de Dios y en compartir a Cristo con otros, tienen poco tiempo para pensar en sus propias necesidades. 5. Cuando nuestras energías son enfocadas en uno mismo en lugar de reconocer las abundantes bendiciones del Señor, terminamos como los que esperan en las filas de agencias de servicios sociales; estirando la mano para ver que migajas recibe de Dios. II. ¿Y el fuego? A. Esta mañana inicio una corta serie sobre el Espíritu Santo y sus implicaciones para: a) la transformación de la vida personal, b) y para que nuestra vida sea un testimonio, por palabra o ejemplo del poder de Jesús en nuestra vida. 1. El último trimestre del año lo vamos a dedicar al evangelismo. A partir del 16 de Octubre y por las próximas seis semanas, tendremos 16 noches evangelísticas que culminarán con las conferencias del Pastor González de La Voz de la Esperanza vía satélite el 6 de Noviembre. 2. Comienza a orar y hacer una lista de quienes vas a invitar a estas noches de evangelismo. Recuerda: todo comienza con cuatro días de reavivamiento el miércoles 11 de Septiembre con el Pastor Atilio Dupertuis. Antes de comenzar, mandemos un telegrama al Señor: B. Lucas 12:49, “Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera encendido!” 1. ¿Qué es el fuego? La idea de “echarle fuego a la tierra” es un concepto directamente conectado con la obra del E. S. Cuando Juan el Bautista introdujo a Jesús predijo de él: Lucas 3:16, - “Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más poderoso que yo; a quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias; Él os bautizará con el Espíritu Santo y fuego.” 2. ¿Cuándo fue cumplida, literalmente, esa promesa?: El día del Pentecostés. El día que el E. S. descendió sobre los congregados en el aposento alto. 3. Cuando los discípulos recibieron el Espíritu Santo, el fuego que Jesús predijo que vendría a “echar en la tierra” fue encendido. 4. Esas “llamas” produjeron un aumento en membresía pocas veces visto. Cada creyente era un testigo del poder de Dios al haber sido poseídos por el fuego santo del Espíritu. No, no salieron a repartir revistas porque no las había (aunque es loable quien hace esa labor), sus vidas, su comportamiento, sus palabras eran un vivo testimonio del poder del E. S. 5. Pero no solamente eran testigos del poder de Dios en sus vidas, eran testigos del poder de Dios en resolver las situaciones difíciles de sus vidas; el poder del Espíritu se verificaba en lo espiritual y en lo físico. Vean lo que dice el libro de Los Hechos sobre lo que acontecía, Hechos 2:40-47, - “Y con muchas otras palabras testificaba solemnemente y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. 41 Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas. 42 Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración. 43 Sobrevino temor a toda persona; y muchos prodigios y señales eran hechas por los apóstoles. 44 Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; 45 vendían todas sus propiedades y sus bienes, y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. 46 Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.” 6. Hechos 4:30 dice que la iglesia crecía y que “curaciones, señales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesús.” El fuego se expandía de persona en persona, uno contagiaba al otro. El mundo fue puesto de cabeza. C. Ahora la pregunta, ¿dónde está el fuego hoy? ¿Dónde está el fuego que “incendió” el mundo del primer siglo con el poder del evangelio de Cristo Jesús? 1. Ese fuego habla de dos cosas: transformación personal y crecimiento numérico, en ese orden. Antes que haya crecimiento numérico debe haber primero transformación personal, interna. 2. El libro de Los Hechos presenta a la iglesia del NT “en llamas.” Pregunto: ¿Crees tú que el mismo Espíritu que obró allá, tiene la capacidad de obrar aquí sobre aquellos que se lo permitan? 3. Es mi propósito, a través de esta serie, no solamente aprender, sino experimentar personalmente la capacidad de ese Espíritu sobre aquellos que estén dispuestos a recibir el fuego que Cristo prometió. ¿Crees esto? 4. Yo quiero tener una experiencia de “aposento alto” aquí en Escondido. Yo sé que Dios lo puede duplicar. Si quieres ser usado por Dios tienes que orar y estudiar en comunión con otros. Lo vamos a hacer a partir de Agosto en nuestro aposento alto. 5. Como los creyentes del primer siglo, nosotros tampoco nos vamos a lanzar a testificar al sin antes tener la certeza de haber recibido el fuego de Dios. Nadie puede compartir algo que no tiene. Si me pides que te preste $1000,00, por más que quiera no puedo porque no los tengo. 6. Pedirle a alguien que testifique sin tener nada para compartir es imposible. 1 Juan 1-4, - “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida 2 -- pues la vida fue manifestada y la hemos visto, y testificamos y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó--, 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. 4 Estas cosas os escribimos para que vuestro gozo sea completo.” III. Conclusión A. Reconozco que hay áreas
en el mundo donde hay muchos bautismos, pero poca conversión
porque se parte desde el principio que el fuego del Espíritu
es primordialmente numérico y no transformador. - “La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debiera ser nuestra primera obra. Debe haber esfuerzos fervientes para obtener las bendiciones del Señor, no porque Dios no esté dispuesto a conferirnos sus bendiciones, sino porque no estamos preparados para recibirlas.” Mensajes Selectos 1:141. 2. No podemos darnos el lujo de confundir religiosidad con espiritualidad. Religiosidad es fidelidad a ritos y tradiciones, pone importancia a los aspectos externos. Espiritualidad envuelve todo el ser, somos testigos del poder de Cristo en todo lugar. 3. Debemos recordar que el E. S. no se posesiona de programas o actividades, el E. S. se posesiona de personas. El E. S. no viene a bendecir, a aceitar, a lubricar la maquinaria; el E. S. quiere venir a ungir a individuos para el trabajo del ministerio de Jesús. 4. Escribió Carl Bates, “si el E. S. se alejara de la tierra repentinamente, 90% de lo que la iglesia hace continuaría funcionando normalmente;” pero no así con las personas. 5. ¿Qué podemos hacer? Comenzamos con arrepentimiento, estudio y oración. Comenzamos pidiendo. Escribe la profetiza, - “Nuestro padre celestial está más dispuesto a dar su E. S. a los que se lo piden que los padres terrenales a dar buenas dádivas a sus hijos. Sin embargo, mediante la confesión, la humillación, el arrepentimiento y la oración ferviente nos corresponde cumplir con las condiciones en virtud de las cuales ha prometido Dios concedernos su bendición. Sólo en respuesta a la oración debe esperarse un reavivamiento.” Mensajes Selectos 1:141. 6. Oremos… |