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El Espíritu
Santo - 3 I. Introducción A. Varios eventos nos han prevenido continuar con la serie del E. S. en forma sistemática. Tomaremos toda oportunidad desde este púlpito para abordar este tema. En algunas ocasiones lo haremos en el Oasis (servicio de miércoles) en formato abierto (oportunidad para preguntas y respuestas). 1. Esta serie pretende responder a preguntas como: a) Si Dios es el Padre, Jesús
es el Hijo, ¿qué es el E. S.? 2. Hoy responderemos a la pregunta sobre el bautismo del E. S. ¿Cuándo se recibe el E. S. y cómo sabemos que hemos sido bautizados en él? B. Hace algunos meses platicaba con mi jardinero, un hermano pentecostés muy espiritual. Al principio, sin saber quien yo era, trataba de evangelizarme. Cuando descubrió que yo soy pastor Adventista, los tópicos de nuestra conversación se tornaron doctrinales. 1. Entre varios temas, obviamente, salió el tema del bautismo del E. S. Sin llegar a ningún convencimiento de ambas partas, me invitó a su iglesia a escuchar a su pastor. 2. Un domingo de mañana
me levanté y me puse mi ropa de sábado. Elina (su
esposa) me ve trajeado temprano en domingo y pregunta, “¿y
a dónde vas tú? – Voy a la iglesia de Pedro,
el jardinero. 3. En la predicación el pastor también estaba muy animado. Su ánimo compensaba a su falta de lógica y profundidad en su mensaje. Usó muchos textos que para quien conoce un poco de la Biblia, pronto se da cuenta cuando son sacados fuera de contexto. 4. Seguramente que el pastor fue prevenido que yo estaría en la congregación. Me pareció que el sermón había sido preparado conmigo en mente: habló sobre el bautismo del E. S. 5. En algún momento del sermón el pastor bajó de la pequeña plataforma y se acercó a la primera banca. Comenzó a preguntar a cada persona, uno por uno, “Hno. Fulano, has sido bautizado con el E. S.?” Con efusividad y levantando los brazos al cielo, el Hno. Fulano respondía, “aleluya.” 6. Así siguió preguntando uno a uno, “Hna. Sutana, ¿has sido bautizada con el E. S.?” “¡Gloria a Dios!”, respondía la Hna. Sutana. Poco a poco se acercaba donde yo estaba hasta llegar a mi. 7. “Hno., me dijo, no sé quien es Ud. ni de donde viene (aunque yo sabía que él ya sabía quien era yo), pero quiero preguntarte esta mañana, ¿has sido bautizado con el E. S.?” 8. Antes de contarte lo que respondí, te pregunto, ¿cómo responderías tú a tal pregunta? ¿Sabes tú si has sido bautizado con el E. S.? ¿Cuándo es que un creyente es bautizado con el E. S.? Llega a todos los creyentes el bautismo del E. S.? ¿Debemos todos ser bautizados con el E. S.? C. Hay cuatro opiniones sobre como se sabe cuando un creyente ha sido bautizado con el E. S.: 1. La primera dice que hay
una manifestación externa: la glosolalia (hablar en lenguas).
Confieso que a mi me atrae mucho este concepto. b) Cuántas veces ni hablando en la lengua que el pueblo entiende se consigue ver el poder transformador. 2. La segunda opinión afirma que Dios no puede usar una persona que no ha sido bautizada por el E. S. para traer a otros a Cristo. Dicen que Dios usa solo a personas que han pasado por esa experiencia. a) Aunque es verdad que quien ha sido bautizado por el E. S. es siempre usado por Dios para testificar, muchas veces Dios usa a personas que no han sido ungidas con el poder de su Espíritu. b) La Biblia contiene innumerables ejemplos de individuos que fueron usados poderosamente por Dios mientras que ellos vivían sin cumplir su voluntad (Balak, Sansón, etc.). c) Muchas veces Dios usa a personas impías, personas obviamente carentes del E. S., para alcanzar sus objetivos. Conozco a “creyentes” que no viven la verdad de Dios en sus vidas y que sin embargo son “misioneros,” traen a otros a Cristo. Pablo mismo advirtió a los corintios sobre la tragedia de ser agentes divinos y al final de cuentas uno mismo quedar fuera (ver 1 Corintios 9:27). 3. La tercera opinión expresa que el bautismo del E. S. viene en algún tiempo después de la conversión. Existe una peligrosa creencia entre muchos cristianos, basándose en Oseas 6:3 y Joel 2:28, en posponer la venida del E. S. hasta acercarnos al tiempo del fin: la llamada “lluvia tardía.” a) Aunque es verdad que antes
del Gran Día del Señor habrá una manifestación
portentosa del E. S., El peligro en apegarse demasiado a esta opinión
ha producido generaciones de creyentes que han muerto esperando
un E. S. que nunca llegó porque no vieron el “tiempo
del fin.” Perdieron las bendiciones del derramamiento del
Espíritu en la “lluvia temprana.” 4. La cuarta y última
opinión acerca del bautismo del E. S. dice que el creyente
es bautizado con el E. S. cuando éste acepta a Cristo como
Salvador y Señor. Veamos cuál es la posición
bíblica. A. ¿Es necesario ser bautizado del E. S. para ser salvo? Comencemos con Nicodemo en su plática con Jesús en Juan 3: - Juan 3:1-5, “Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Éste vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” 1. Si el E. S. no viene junto con la conversión, ¿qué fuerza o poder crees tú es la que actúa en la persona para producir la transformación, moldear el carácter, domar la lengua, inyectar el deseo de la comunión con Dios? 2. Si la confirmación del bautismo del E. S. no viene con la conversión, ¿de dónde vendrá el poder para vencer la tentación y poder caminar con Jesús en una vida nueva, para poder decir “¡no!”, y aun estar dispuesto a ser lanzado en “hornos de fuego”? B. Jesús le dijo una cosa interesante a Nicodemo en el 3:5, “el que no naciere de agua…” Pregunto, ¿todos los que son bautizados con agua son también bautizados con el E. S.? En teoría la respuesta debería ser positiva, pero en práctica, ¿es esto verdad? 1. Vayamos a 1 Corintios 10:1-12, - “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; 2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, 3 y todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. 5 Pero de muchos de ellos no se agradó Dios [a pesar de haber sido bautizados]; por lo cual quedaron postrados en el desierto. 6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. 7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. 8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. 9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. 10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. 11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. 12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” 2. Los israelitas salieron de Egipto por la mano de Dios. Todos cruzaron el mar y de acuerdo al 10:2, “todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar”, pero… 3. ¿Es posible ser bautizado por agua y no recibir el E. S.? Obviamente que sí. Evidencia de ello se encuentra en aquellos que una vez hicieron un pacto con Dios bautizándose, pero que hoy no tienen más comunión con Jesús. C. ¿Puede alguien recibir el bautismo del E. S. antes de ser bautizado por agua? Dejemos que Lucas en el libro de Los Hechos nos responda, - Hechos 10:39 - 11:1, “Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. 40 A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; 41 no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. 42 Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. 43 De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. 44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.” 1. No se preocupen por ahora del 10:46. Esta cuestión la vamos a estudiar más adelante. Si quieres una respuesta rápida, en este contexto la gente no hablaba arameo, la lengua de Pedro. Ellos venían de otras tierras y hablaban otras lenguas. 2. Cuando Pedro predicó, en arameo, Dios les dio la capacidad de entender el mensaje de salvación. Ahora, en su regocijo, comenzaron a alabar a Dios en sus propias lenguas. Pedro no entendía, pero una cosa sí sabía, que estaban alabando a Dios. 3. Cuando visité a la iglesia en Haifa en Israel, me encontré una mayoría de latinoamericanos (casi todos chilenos), pero entre ellos había romenos, rusos, alemanes y americanos, todos adorando a un mismo Dios en diferentes lenguas. Yo no los entendía, pero sabía que estaban alabando a Dios. 4. Vimos que en Corintios hubo un bautismo de agua sin el bautismo del Espíritu. Aquí en Hechos hay un bautismo del Espíritu antes del bautismo de agua. 4. Jesús le dijo a Nicodemo, “el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” A la pregunta, ¿es necesario ser bautizado con el E. S. para ser salvo? ¡Sí! ¿Has sido tú bautizado con el E. S.? ¿Quieres ser bautizado? ¿Qué implicaciones tiene para a aquel que así ha sido bautizado? III. Conclusión A. E. S. no viene por esfuerzo personal. El E. S. no viene como resultado de una lucha o agonía personal; viene como un don inmerecido de Dios cuando el creyente se dispone a entregar su vida a Cristo, cuando se pone a las órdenes de Cristo Jesús, a ser usado y por qué no, hasta abusado por causa de Cristo. 1. La tarea del cristiano no es la de buscar medios sobre como usar al E. S., sino dejar que el E. S. lo use, ponerse en la posición donde el E. S. pueda usarlo. 2. Frecuentemente escuchamos la siguiente oración, y hasta yo he sido culpable: “Señor, danos más de tu Espíritu.” La oración correcta debe ser, “Señor, necesitamos permitir ser usados por tu Espíritu.” 3. Otros oran así, “Señor, aquí estoy yo, solito y encerradito en mi casita. No tengo ganas ni quiero ir a la iglesia donde están todos esos hipócritas. Mándame al Espíritu aquí para que no me sienta solo/a.” 4. Dios responde: “hijito/a, ponte tu vestidito, tus pantaloncitos, tus zapatitos y métete en medio de todos esos hipócritas, pues mi Espíritu se manifiesta en medio de hipócritas, no en la soledad. Mi Espíritu se manifiesta cómo vives tu vida entre otros, creyentes y no creyentes.” 5. Gálatas 3:27, “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.” El bautismo de Cristo es lo que produce la transformación. Nicodemo, el fariseo, necesitaba entender ese proceso. Tenía amplio conocimiento, pero no conocía del poder transformador de Dios. 6. Al que ora, “Señor, ven pronto, queremos ir contigo. Sácanos de este mundo malvado.” Dios le responde, “hijito/a, ¿sabías tú que el evangelio tiene que ser predicado a todos antes que yo venga? – Sí, Señor – Ah, entonces agarra el teléfono y comienza a invitar a tus vecinos, parientes, amistades a la iglesia. Agarra Centinelas, la mies es mucha y tengo pocos obreros. Cuando el evangelio del reino sea predicado, entonces vendré otra vez.” 7. Hay muchos gentiles esperando recibir las Buenas Nuevas del Evangelio. Ellos necesitan también recibir el bautismo del E. S. para que dejen de beber, de fumar, de decir malas palabras, de golpear a sus mujeres, hacerse buenas esposas y madres, sepan criar bien sus hijos. Etc. El E. S. se da para testificar. B. Nadie puede pretender tener el monopolio sobre el E. S. El derramamiento del E. S. no está limitado a ciertas personas o ciertos grupos. 1. Cuando el pastor pentecostés me preguntó si había sido bautizado con el E. S. ¿qué creen ustedes que le contesté? Yo también dije, “¡Aleluya, gloria a Dios!”, en el lenguaje que él entendía. 2. Noté que él no esperaba esa respuesta. Se quedó mirándome y me pregunta: “¿Cómo lo sabe?” Le respondí, “yo sé que no soy lo que un día llegaré a ser, y es posible que no soy lo que debiera ser, pero una cosa sé, yo no soy el que yo era antes.” 3. ¿Por qué? Por que en el preciso momento que tú aceptas a Cristo como tu Salvador personal se efectúa una vida nueva. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” dijo S. Pablo en 2 Corintios 5:17. La gente en el templo pentecostal esa mañana no sabía quien era yo. Comenzaron a aplaudir y gritar “¡aleluya!” C. ¿Has tú recibido el bautismo del E. S.? ¿Cómo se sabe? ¿Cuáles son las evidencias?: 1. Tu vida es radicalmente diferente hoy de lo que era antes de haber sido bautizado por él. Es imposible tener su Espíritu y no ser transformado por Cristo. Es imposible que yo siga siendo la misma persona mal geniosa, corajuda, mal hablado, chismosa, peleonero como yo era antes de conocer a Cristo. 2. Para los corintios que insistían en el uso de lenguas extrañas como manifestación del Espíritu, Pablo les dice, 1 Corintios 13:1-3, - “Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviera profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe, de tal manera que trasladara los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.” 3. Su Espíritu es quien te guía, te instruye, te habla, te muestra el camino que debo seguir, te dice qué decisiones tomar. El E. S. es quien te habla desde el día que te bautizaste: “Has esto, no digas aquellos, no vayas allí.” No apagues su voz. El E. S. te hace bonito/a en tu personalidad. 4. Cuando cantamos, “Santo Espíritu, ven aquí a morar,” lo hacemos no solo para que nos traiga paz, pero esa paz no es en la inercia. El E. S. trae paz en la tormenta. Dios bautiza con su Espíritu para acompañarnos cuando estemos en medio del fuego. 5. Dios quiere bautizarte con su Espíritu para hacerte aguerrido, para incomodarte, para sacarte de tu “zona de conforto” donde te encuentras acomodado. ¿Quieres ser bautizado? ¿Quieres pedirlo hoy? ¿Quieres comenzar a gozar de su poderosa influencia? 6. La oportunidad es tuya hoy para que no salgas de aquí sin ese poder. Mientras oro, en el momento de extender nuestra mano hacia el cielo en señal de tu deseo, hazlo. Saldrás de aquí enchido de ese bautismo celestial. 7. Oremos…
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