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El Espíritu
Santo - 12 I. Introducción A. Me alegra verles esta noche. Hoy tomaremos el último tema de la serie sobre el E. S. Vamos a ver cómo puede Dios llenar tu vida del aceite celestial. 1. “Y la viuda hinchió sus tinajas de aceite y fue y se lo contó al hombre de Dios el cual le dijo, vende el aceite, paga tus deudas y vivirás con lo que te sobre.” (2 Reyes 4:6-7). 2. Y Dios está todavía llenando “tinajas” de aceite de forma abundante para todos los que piden, y está dispuesto a repetir el milagro. ¿Y cómo lo hace Dios? ¿Cómo fue que Jesús obtuvo el poder? ¿En qué consistió el secreto de la vida victoriosa de Jesús? 3. ¿Jesús venció porque era Dios? ¿Venció porque era el hijo de Dios? Jesús venció porque la vida de oración de Jesús era consistente. 4. ¿Y por qué necesitaba Jesús orar? Como divino tenía acceso a todo el poder, era solo pedir; pero Jesús prefirió vestirse de la humanidad y rechazó usar su divinidad para socorrerse a sí mismo. En su humanidad optó por depender 100% en su Padre. II. Por qué oraba Jesús B. Veamos lo que los evangelistas nos cuentan acerca de la vida de oración de Jesús; lecciones que nos enseñan que si Jesús siendo divino dependía en la divinidad de su Padre, no en la suya, ¿cuánto más tú y yo debemos depender de Dios siendo que somos única-mente humanos? Hoy vamos a ver solo cuatro razones por las que oraba Jesús, aunque obviamente hay más. 1. Jesús oraba cuando se sentía tentado: a) Mateo 14:23, “Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo” (ver Marcos 6:46; Lucas 9:18). El contexto de este texto dice que Jesús acaba de alimentar a 5000. Ninguno de los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) lo menciona, pero S. Juan sí. S. Juan (6:14-15) dice que después de alimentarlos lo quisieron hacer rey. b) Esta tentación fue tan fuerte para Jesús como lo fueron las tentaciones en el desierto, cuando Satanás quiso darle el poder del mundo sin tener que pasar por la cruz (S. Mateo 4:1-11). Jesús está sintiendo la atracción de esta tentación. En ese momento crucial necesita estar solo con su Padre. Necesita apartarse para orar y poder vencer. c) ¿Sobre qué dice este texto es necesario orar? (la tentación). Exactamente: Orar fervientemente ante la tentación. Pruébalo la próxima vez que te sientas tentado/a y ven y cuéntanos tu experiencia de victoria. No tienes que entrar en detalles de tu tentación. ¿Hay alguien aquí hoy que tiene una experiencia de victoria sobre la tentación? 2. Jesús oraba para mantener sus prioridades en orden: a) Mateo 26:36, “Entonces Jesús llegó con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí mientras yo voy allá y oro.” b) La hora de su muerte se aproxima. Divinamente Jesús sabía que la cruz era necesaria, pero humanamente no quería morir. Es este lado humano de Jesús quien pide “pase de mi esta copa.” (S. Mateo 26:42). c) Se aparta de Pedro, Santiago y Juan para poder derramar su alma ante Dios. ¿Ya agonizaste con Dios en oración alguna vez? ¿Cuál fue tu petición? d) La petición de Jesús fue una de ordenar prioridades: Mateo 26:42, “Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si ésta no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.” e) La oración del creyente generalmente es: “Señor, dame, hazme, ayúdame… Noten el “me” al final. Peticiones que generalmente se centran en mi, lo que llamamos el problema del “yo-yo”; yo, yo, yo… f) Jesús ponen las prioridades en orden: “no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres, oh, Padre.” 3. Jesús oraba en busca de dirección divina: a) Lucas 6:12, “En esos días Él se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.” Jesús no tomaba decisiones sin antes consultar a su Padre. b) Pasó toda la noche en oración. ¿Cuál es el contexto en Lucas por el cual Jesús pasó la noche orando? Noten, no siempre Jesús pasó la noche orando, pero lo hizo en esta ocasión: Necesitaba que Dios le indicara cuáles serían los 12 que debería escoger como discípulos. c) Cuando te encuentras en una encrucijada, cuando hay una decisión grande que tomar; esta es la hora para quedarte a solas con Dios; y como Jacob, no levantarte hasta sentir que Dios ha bendecido tu decisión. d) A los que están a punto de casarse, dice la profetiza, deben duplicar su vida de oración (Mensajes para los Jóvenes, 456). ¿Cuáles son tus planes? ¿Qué decisiones necesitas tomar que cambiarán el rumbo de tu vida o el de tu familia? Si tienes una gran decisión que tomar, necesitas pasar la noche con Dios hasta que él te ilumine lo que debes hacer. e) “Pastor, pero ¿cree usted que Jesús recibió la respuesta correcta de Dios? Vea a los que escogió: al impetuoso Pedro, al incrédulo Tomás, a los hermanos “trueno” (Santiago y Juan), al traidor Judas.” f) Si, esos imperfectos hombres, menos Judas, cambiaron la historia del mundo. Dios le indicó bien porque Dios siempre responde la oración según su voluntad, aunque a veces no parezca. g) Dios está dispuesto a darte el rumbo correcto si le pides. Ah, hay una cosa, a veces el rumbo puede parecer incierto o incorrecto. A veces te puede parecer que las cosas no van como tu pensabas debían ir. h) Nuestra decisión de ir como misioneros seguramente no parecía haber sido la mejor decisión al llegar y encontrarnos con una situación sumamente difícil, pero cuando vemos nuestra vida hoy sabemos que fue la voluntad de Dios. i) Conozco a un amigo que decidió retornar cuando vio la situación difícil, pensando que no era Dios quien dirigía. Al ver su situación familiar presente me doy cuenta de lo que sucede cuando uno decide rechazar lo que Dios tiene para uno. j) Para grandes decisiones no es suficiente hacer una lacónica petición en un servicio de oración, ni llenar un papelito y ponerlo en la caja de peticiones, ni siquiera pasar 5, 10 o 20, minutos en oración. Hay ciertas situaciones en la que uno tiene que pasar la noche orando. 4. Jesús oraba para poder continuar sus labores diarias: a) Marcos 1:35, “Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, salió, y se fue a un lugar solitario, y allí oraba.” Si leemos el contexto en el cual Jesús se levantaba muy de mañana todos los días para ir a orar a solas veremos que lo hacía para poder soportar la fatiga del día de trabajo. b) El contexto de S. Marcos 1:35 muestra que el sueño no es la única manera de recargar baterías. Para tener energía en las tareas diarias necesitas levantarte temprano a tener comunión a solas con tu Dios. c) Las actividades que aparecen antes de Marcos 1:35 muestran que el día anterior anduvo curando, entre los curados estuvo la suegra de Pedro. Las actividades después de S. Marcos 1:35 son fatigantes; incluyó la curación de un leproso. d) Tú y yo no podemos sobrevivir con ánimo en la fe cristiana sin tomar el tiempo para pasar a solas con Jesús. La vida te absorbe todo tu tiempo. Satanás, si pudiera, te mantendría ocupado las 24 horas del día para que no pasaras ni un minuto con Jesús. e) Hasta el minuto que te sobra Satanás quiere llenarlo con otras cosas. Aun en el carro, cuando pudieras meditar, escuchar música cristiana, sintonizar un sermón, ¿qué te pone Satanás?: absorbe el minuto que te queda con la radio o la TV para “relajarte.” f) Antes que la gente se levantara, antes que lo ocuparan con pedidos de sanidad, Jesús necesitaba pasar un tiempo a solas con su Padre y tú también. g) Antes que se levanten los niños para la escuela, antes que tu marido te pida el lonche, antes que tu mujer se ponga hacer ruido, necesitas tomar tiempo para conversar con el Señor. Solo así podrás vencer. III. Conclusión A. Si no tenemos el aceite celestial es porque no lo hemos pedido. Para recibir el milagro de un aceite que no se acaba, tenemos que hacer como la viuda: ir al hombre de Dios. 1. El hombre de Dios es Cristo Jesús. Escuchen lo que nos dice, 1 Juan 5:14, “Y esta es la confianza que tenemos delante de Él, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, Él nos oye.” 2. Es hora de aprender a experimentar el placer de la oración. De mantener puntos de contacto con el Señor. 3. ¿Qué te aqueja? ¿Qué necesitas? ¿Qué te preocupa? Ven. Tráeselo en oración. Pero no lo hagas solamente aquí, haz como Jesús, apártate para orar a solas. 4. Vamos a tomar ahora algunos momentos para obtener de ese aceite celestial. Es hora de tus peticiones… 5. Oremos… |