Sabado 27, De Octubre del 2002
Si dijo que vendría, entonces vendrá
Mateo 24:37-39

I. Introducción

A. Era un día de primavera. No una primavera común en lugares siempre soleados. Cuando la primavera llega a ciudades del Este americano después de un largo y frío invierno, explota en colores y en la variedad de pájaros.

1. El cielo estaba absolutamente azul. Una que otra nube de algodón cruzaba el horizonte de tanto en tanto. Pero ese día sería diferente a todos los días.

2. Un poco antes de ponerse el sol, cuando el cielo primaveral se pone de color naranja, una pequeña luz fue detectada por los radares de la base naval de Bethesda, estado de Maryland. La luz crecía en intensidad aproximándose a grande velocidad hacia tierra.

3. El país fue puesto en estado de alerta. Cuando los radares finalmente pudieron identificar la misteriosa luz, era demasiado tarde. Antes de poner en órbita cualquier dispositivo de intercepción, aquella luz ya había caído a tierra.

4. ¿Qué era? Un misil soviético SS13 había penetrado el espacio aéreo norteamericano y caído sobre la ciudad de Kansas City. El misil cargaba una bomba nuclear de una mega-tonelada. Destruyó en cuestión de segundos una ciudad y sus alrededores que tomó más de 100 años para construir.

5. La detonación fue como una luz enceguecedora. Una bola de fuego anaranjada y amarilla de un quilómetro de diámetro ardía en el centro de la ciudad. La noche se hizo día. Los gigantescos rascacielos cayeron como castillos de arena.

6. Los carros y todo lo que era metal fue derretido como cera. Las florestas en los alrededores de la ciudad fueron igual-mente arrasadas..

7. Una nube atómica en la forma de un gran hongo apareció en el espacio. Una área de 150 millas cuadradas quedó devastada. La ciudad en ruinas. Más de un millón de muertos. Millares de heridos en ciudades a una distancia de 200 millas.

B. ¿Un escenario apocalíptico? Estas fueron las escenas de una película de Hollywood, "The Day After" (El Día Después). En una encuesta hecha con personas que asistieron a esa película, la mayoría respondió que creían que así iría ser el fin del mundo.

1. "Pero el día del Señor vendrá como ladrón. Entonces los cielos pasarán con grande estruendo; los elementos, ardiendo, serán deshechos, y la tierra y las obras que están en ella serán consumidas" (2 Pedro 3:10).

2. Una periodista americana (Evelyn Messinger) en reacción a escenarios proféticos de Hollywood escribió: "Ocasionalmente me pregunto si habrá algún navío espacial que pudiera rescatarnos..."

II. ¡Será Jesús!

A. No, señorita periodista, no hay ningún navío espacial que vendrá a rescatarnos de la destrucción final, hay algo mucho mejor que un navío espacial: ¡es Cristo Jesús!

1. Las amenazas nucleares entre Rusia y los E. U. Acabaron. Irak amenaza ahora con bombas químicas que matan sin destruir. Pero no serán ni bombas químicas ni nucleares lo que traerán la destrucción de este mundo.

2. ¿Y ud. qué piensa? ¿Qué dijo Jesús sobre el tiempo del fin? "Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis, porque conviene hacerse así; mas aun no será el fin" (Marcos 13:7).

4. Y si el fin no será cuando haya guerras o rumores de guerra, ¿cómo será? "cuando dirán, paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores a la mujer preñada; y no escaparán" (1 Tesalonicenses 5:3).

5. Es precisamente en un ambiente de paz que se presentará la mayor decepción para cristianos no convertidos. Cuando piensen que todo está bien, ¡saz! Llegó el fin.

6. Quien cree en el retorno de Jesús no puede vivir ni en el miedo de una destrucción nuclear, ni tampoco en el arrullo de un falso sentido de paz.

7. El cristiano vive entre la tensión de una tarea que tiene que completar todavía en la tierra, y la promesa que Cristo está por venir.

B. Durante mi estadía en Brasil, tuve el privilegio de pasar cuatro semanas en la lancha Luzeiro XXIII, una de varias lanchas Adventistas que navegan el río Amazonas para atender las necesidades espirituales y físicas de las tribus indígenas que viven en la ribera del río.

1. Desembarcar y dormir en cabañas rústicas construidas por los hermanos para los visitantes de las lanchas misioneras, a dos metros (6 pies) de tierra para evitar inundaciones y animales que se arrastran, fue realmente una experiencia sin igual.

2. Aquello es realmente un espectáculo de la naturaleza. Después de ver el verdor de la floresta para entonces irse a dormir entre ruidos de animales de todos tipos y el arrullo de la corriente del río, es algo que no tiene comparación.

3. En cierto lugar había una caída de agua, una variedad enorme de pájaros jamás vistos en mi vida. Además del canto de los pájaros, los ruidos de los monos y otros animales, existía el cariño de los hermanos de la aldea, que en aquel lugar sumaban 26 adultos y como 100 niños.

4. Me quedaría en ese lugar de domingo a domingo dando conferencias, casando algunas parejas y bautizando a los conversos. Aquello era un cielo en la tierra menos dos cosas: (1) la comida (que en otra ocasión les cuento... y...(2)

5. Al rayar el sol cada mañana durante los nueve días que estuve allí me pareció una pesadilla. El ruido incensante y piquetes de mosquitos que conseguían infiltrarse en mi malla protectora, acababa reconciliando el sueño cerca de las 2:00 AM.

6. El primer día, cuando sentía que apenas me acaba de dormir, un poco antes de rayar el sol, antes de las 5:00 AM, los hermanos me despertaron, los 26 adultos y un montón de niños, cantando himnos y gritando al estilo indígena.

7. En pocos minutos todo quedaba en silencio. Una media hora después escuchaba el ruido de hojas secas de los mismos hermanos que regresaban, pero ahora en completo silencio. Nadie platicaba ni cantaba.

8. "Para que tanto silencio ahora si ya me despertaron," me pregunté a mí mismo. Esto aconteció lunes, martes y miércoles. Me cubría los oídos, pero... El jueves la curiosidad me ganó. Me vestí temprano para seguir a los hermanos cuando pasaran con sus cantos y sus ruidos alegres hacia el río.

9. ¿Porqué estos hermanos iban con tanto entusiasmo, cantos y barullo, para luego regresar en silencio? Me preocupé que esos hermanos Adventistas estuvieran practicando algún ritual indígena contrario a las prácticas cristianas.

10. Al principio me pareció que mis temores se concretiza-ban. Vi a los hermanos arrodillarse en la ribera del río permanecer arrodillados mirando hacia arriba hasta que salía el sol. Me acerqué lentamente y jalé al primer anciano, un indión como de 2 metros.

11. "¿Qué significa esto, hermano?" "¿Qué cosa pastor?," me respondió aquel robusto y fiel hermano Adventista, "¿qué ud. no espera la venida de Jesús? Todas las mañanas venimos para ver si Jesús viene hoy. La biblia dice que vendrá del Este. Mi padre venía aquí todos los días hasta el día en que murió. El me traía desde que yo era niño. Jesús no vino hoy, pero estaremos aquí otra vez mañana. Tenemos la esperanza que él venga mañana."

III. El vendrá

A. ¿Cómo está tu expectativa sobre la venida de Cristo? Nuestro grupo era pequeño. Teníamos que mantenerlo pequeño para que no fuera detectado. Allí estábamos nosotros muertos de miedo que alguien descubriera nuestro escondite durante la persecución.

1. Aquellos eran verdaderos días de sufrimiento que esperábamos Dios abreviara para ahorrarle sufrimiento a su pueblo.

2. De repente comenzamos a sentir la tierra rugir. Parecía que un tren se aproximaba. Pero no era un tren, la tierra estaba templando de verdad.

3. "Y el séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una grande voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho es. Entonces fueron hechos relámpagos y voces y truenos; y hubo un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no fue jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra" (Apocalipsis 16:17-18).

4. Como si fuera una gran sandía que se le cae a alguien de las manos, la tierra se abrió: "Y el cielo se apartó como un libro que es envuelto; y todo monte y las islas fueron movidas de sus lugares" (Apocalipsis 6:14).

5. La naturaleza parecía enloquecida. Un sol enceguecedor apareció repentinamente a media noche. Grandes rocas rodaban de las montañas destruyendo todo lo que había en su camino.

6. En la distancia podíamos ver un mar furioso cuyas olas era hasta de 50 pies de altura. Cuando tocaban tierra arrasaban todo lo que había en su camino. La vida en los grandes puertos fue destruida.

7. Del cielo caía fuego y azufre. Un espectáculo raro, porque venía mezclado con granizo. Lo que el granizo no destruía el fuego consumía. Algunos sobrevivientes sin expresión en sus caras caminaban como sonámbulos como buscando una piedra que los aplastara.

B. Había un grupo, sin embargo, que en medio de toda esa calamidad se mantenía calmado y lleno de paz. Ellos sabían que algo glorioso estaba por suceder en cualquier momento.

1. Alguien grita, "¡es Jesús! El corazón de aquellos quienes nos escondíamos detrás de las rocas casi paró. Ha sido la esperanza bienaventurada de muchas generaciones. En el oriente podemos ver una pequeña nube como el tamaño de la palma de una mano.

2. Comienza a crecer en tamaño y al aproximarse se hace cada vez más brillante. No hay radar humano que pueda detectarla. No hay ninguna fuerza aérea que pueda interceptarla. Nosotros sabemos lo que es.

3. Aquella nube crece tan grande que llena la tierra de esplendor. Comenzamos a oír levemente una melodía. ¡Es música celestial! El salmista ya había predicho su venida: "Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos..." (Salmo 68:17).

C. ¡Es Jesús! "Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo. Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio. Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: ¡REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES!" (Apocalipsis 19:12-16).

1. Todos los que esperábamos su venida gritamos casi a una voz, "éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová á quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación" (Isaías 25:9).

2. El Príncipe de los cielos abre su boca. Como dulces melodías que hacen eco en los pasillos del espacio dice, "¡Despertad los que duermen en el polvo de la tierra, despertad!" (Isaías 26:19).

3. El sonido de la trompeta es oído. De repente, en aquellos lugares que tienen vida solo el 2 de Noviembre, miles de tumbas comienzan a quebrarse en toda la tierra y se levantan victoriosos los muertos que murieron en el Señor. Miles de fieles se levantan en incorrupción.

4. Un ángel desciende a gran velocidad y retira un corpecito de la tumba y lo pone en los brazos de su madre. Era el bebecito que ella perdiera tantos años atrás. La madre llora,, pero llora mucho de inmensa alegría. Esa escena se repite miles de veces.

5. Todos aquellos que resucitaron, juntamente con los que estábamos vivos. De repente sentimos que estamos abandonando el suelo. ¡Sí, estamos volando! "Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" (1 Tesalonicenses 4:16-17).

6. Mientras viajamos a través de las galaxias de un universo infinito, Jesús nos muestra sus manos cicatrizadas y dándonos un abrazo nos dice, "¡te prometí que vendría otra vez!"

7. De repente una enorme puerta, brillosísima, se abre e Jesús dice, "¡bienvenidos! ¡Finalmente en casa!"

IV. Conclusión

A. Jesús no vino hoy, pero quizá venga mañana. Pero si no viene mañana, ¡él dijo que vendrá y no tarda ya!

1. El Señor vuelve pronto porque hay tanta maldad.
2. El Señor vuelve porque hay tanta enfermedad.
3. El Señor vuelve porque hay tanto sufrimiento.
4. El Señor vuelve porque él lo prometió...

B. ¿No quieres tú ir con él? ¿No deseas acabar con el dolor y sufrimiento de esta vida? ¿No sientes el deseo de encontrarte con tu Salvador? Entonces ven a él.

1. "El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así. Ven: Señor Jesús" (Apocalipsis 22:20).