A Sión Caminamos – 3
“Salvación a medianoche”
Texto: Deuteronomio 32:1-11
© 2004 por Carlos Camarena
15 de Diciembre, 2004

I. Introducción

A. Buenas noches y bienvenidos una vez más al tercer tema de nuestra serie: “A Sión Caminamos.” Si no haz estado con nosotros las últimas dos semanas, en esta serie pretendemos resaltar los eventos más importantes en la experiencia de Israel en su jornada de Egipto a Canaán.

1. La semana pasada dejamos a Tutmosis III, el Faraón del Éxodo acostado en un sarcófago de vidrio en el museo del Cairo, Egipto (la foto es una vez más mostrada a la congregación). Pero antes que ese cuerpo reseco llegara a esa condición, este individuo fue un instrumento de opresión y oposición al pueblo de Dios.

2. A Dios no le gustó eso, “porque quien toca a su pueblo, toca la niña de su ojo,” dice Zac 2:8 (ver Deut 32:10). A Dios no le gusta cuando le tocan lo que él llama “mi especial tesoro” (Mal 3:7; Ex 19:5).

3. Faraón trató de mantener sus garras sobre el pueblo de Dios y ¡qué error cometió! Cuando Moisés y Aarón llegaron pidiendo “deja al pueblo salir”, Faraón les ordenó salir de su presencia alegando no conocer a su Dios ni dejaría ir al pueblo (Ex 5:2).

B. Su dureza se ablanda después de 10 terribles plagas. Una de esas plagas, las moscas, cuenta Moisés, arruinaron su cena una buena noche, enviando entonces a llamar a Moisés y Aarón (Ex 8:24).

1. Vean Ex 8:25, “Entonces el faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: -- Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios, pero dentro del país.”

2. Faraón: “Para adorar a Dios no tienen que salir de Egipto.” Ex 8:26, “Moisés respondió: -- No conviene que hagamos así, porque ofreceríamos a Jehová, nuestro Dios, lo que es la abominación para los egipcios. Si sacrificáramos lo que es abominación para los egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían?”

3. Lo mismo aconteció a Judá cuando estaba esclavo en Babilonia. Nabucodonosor dice: “Aquí en Babilonia están bien. Para qué regresar a Jerusalén.” ¿Cuál es la respuesta?: Sal 132:13, “porque Jehová ha elegido a Sión; la quiso por morada suya.”

4. Es el mismo mensaje satánico que se escucha hoy: “No tienes que dejar tu iglesia… Cualquier iglesia es buena… Cualquier religión es buena… A Dios se le adora en todo lugar… “

5. Esta es la voz de Dios para los últimos días: Apoc 18:4 “¡Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados ni recibáis parte de sus plagas!”

6. Interesante que “plagas” son mencionadas otra vez en el contexto de “salir.” ¿Salir de qué? Babilonia. ¿Qué representa Babilonia?: Confusión. ¿Confusión de qué?: Doctrinas.

II. Faraón: el gemelo de Satanás

A. Después de insistir que se queden en Egipto para adorar a Dios, en Ex 10 cae la plaga de granizo. Hubo mucha muerte. Faraón perturbado por la pérdida monetaria a su economía llama a Moisés y Aarón: Ex 10:8-11,

- “Llamaron, pues, de nuevo a Moisés y Aarón ante el faraón, el cual les dijo: -- Andad, servid a Jehová, vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir? 9 Moisés respondió: -- Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir, porque es nuestra fiesta solemne para Jehová. 10 Él les dijo: -- ¡Así sea Jehová con vosotros! ¿Cómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? ¡Mirad cómo el mal está delante de vuestro rostro! 11 No será así; id ahora vosotros los hombres y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia del Faraón.”

1. Esta plaga mató mucha gente y muchos animales. Faraón está asustado, pero no lo suficiente como para que deje ir a todo el pueblo. ¿Su decisión?: solo los hombres.

2. Así es Satanás, nomás ablanda, pero no suelta. Quiere amarrarte con algún hábito, algún vicio, queriendo hacer creer que si adoras a Dios parcialmente todo estará bien. Ex 10:9,

- “Moisés respondió: -- Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir, porque es nuestra fiesta solemne para Jehová.”

3. Dios quiere todo o nada. No hay mitad de camino. Dios diseñó que la vida con Cristo es para todos. Tiene igual interés por la salvación de cada miembro de tu familia. Dios no estará feliz hasta que todos se salven.

B. Llega la plaga de las tinieblas. Faraón no las puede soportar y llama otra vez a Moisés y Aarón. Ex 10:24, “Entonces el faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: -- Id, servid a Jehová, vayan también vuestros niños con vosotros, pero que solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas.”

1. ¿Qué lección se desprende de esta declaración del Faraón, representante de Satanás y enemigo de Dios? El diablo no se incomoda tanto cuando una persona entra a la iglesia, siempre y cuando su empleo, sus ganancias se queden en Egipto o Babilonia.

2. Satanás sabe que mientras mantengan sus intereses financieros separados de su vida religiosa mantendrá control de tu vida. Esto se revela también al depositar nuestra confianza en las cosas materiales anulando así el vivir por fe.

3. Satanás es un astuto negociador. “Ve. Adora. Lleva a tu mujer, tus niños, pero déjame tus pertenencias a mi.”

C. En Ex 12 nos encontramos con aquella terrible noche en Egipto. Ha habido mucha muerte. Todo primogénito, desde los animales hasta el hijo del Faraón han perecido en el exterminio del ángel vengador.

1. Esta es la plaga máxima que ha tocado la propia carne al Faraón. Faraón está actuando con las percepciones normales de todo ser humano: aguanta todo, menos que le toquen a los hijos. Ex 12:31-32,

- “E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: -- Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id a servir a Jehová, como habéis dicho. 32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.”

2. “Váyanse, solo échenme la bendición” Dicho eso manda sus ejércitos a perseguir al pueblo. Representan a toda esa gente que piden oración, pero cuyas vidas no se armonizan con la voluntad de Dios. Su corazón nunca se rinde al control divino.

3. Representan a todos aquellos que pretenden ser parte del pueblo de Dios al acercarnos al fin; aquellos que pretenderán haber salido de Babilonia para unirse al pueblo de Dios, pero que se convertirán en sus enemigos.

D. Volvamos a esa terrible noche. Ex 12 nos habla de la noche de preparación. ¿Te haz acostado en la cama alguna vez con ropa y zapatos porque tenías que salir muy temprano y pensabas no tendrías tiempo para alistarte?

1. Hubo una noche en que dos millones de israelitas se acostaron así. Ex 12:3, 6, 7, 11-14,

- “Hablad a toda la congregación de Israel, y decid: ‘El día diez de este mes tomará cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia… 6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer… 11 Lo habéis de comer así: ceñidos con un cinto, con vuestros pies calzados y con el bastón en la mano; y lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua de Jehová. 12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo, Jehová.’”

2. ¿De dónde viene la conmemoración de la Santa Cena? No, no nace la última noche de Jesús con sus discípulos. Cada vez que la celebramos nos remontamos a aquella noche de liberación de Israel de la esclavitud para vivir una vida nueva como pueblo libre.

3. Cuando nosotros la celebramos nos remontamos a nuestra historia individual: nuestra liberación de Babilonia, de la esclavitud del pecado para vivir una vida nueva en Cristo.

4. ¿Cómo habrá sido ser el primogénito de Israel aquella noche? Allí está toda la familia vestida, listos para salir en cualquier momento. Así lo dijo Moisés, pero falta una cosa. El hijito mayorcito con apenas 8 años nota que falta algo.

5. “papi – qué mijo - ¿a qué horas vas a matar el cordero? Ya son las 10:00 de la noche. Faltan solo dos horas para que pase el ángel – No te apures, mijo, tenemos tiempo – pero papi… es mi vida la que está en juego…”

6. ¿Ya se mató el cordero en tu casa? ¿Ya fue presentado Cristo Jesús como el salvador de cada uno de tus hijitos? ¿Se siente el terror de la hora en que vivimos en términos de tu preparación?

7. En la casa siguiente el primogénito tiene 14 años. La conversación va más o menos así después de comer el cordero. “Papi - ¿qué mijo? - ¿Pusiste la sangre en la puerta como Moisés mandó? – Sí mijo.”

8. El jovencito va y se asoma y se da cuenta que la sangre fue puesta solamente en el dintel (el travesaño superior de la puerta). Entra corriendo pavorido, “Papi – ¿qué te pasa? – ven a ver. Tú no pintaste como Moisés mandó. Moisés dijo, (Exo 12:7)

- ‘Tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.’

9. Papi, tú no lo hiciste así, papi – ay, niño, no seas fanático. Eres un legalista.” Si tu fueras el primogénito aquella noche y tu vida dependiera en obedecer exactamente como Dios mandó, allí no hay legalismo o fanatismo.

10. “Ah, pero Dios no es tan cerrado de mente, él es un Dios de amor, él te salvará. Es solo por la fe. Los mandamientos ya caducaron.”

11. A los que salieron de Babilonia en Apocalipsis dice, Apoc 14:12, “Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.” No es a mi manera, no es cualquier día de la semana, es como Dios lo dijo porque por detrás viene el ángel exterminador.

III. Conclusión

A. Aquella noche no fue así. El pueblo tuvo fe que sería como Dios había dicho. De esa fe, de esa creencia que Dios actuaría como había mandado nace la obediencia. No es salvación por la fe, pero una fe que motiva, que mueve, que actúa.

1. No creer que Dios haría lo que dijo fue la causante de la muerte de los primogénitos de los egipcios y muchos israelitas. Salvar al primogénito era tan sencillos: mata un animal y pon su sangre sobre los postes de tu puerta.

2. Aun la obediencia es un don de Dios proveniente de la fe. S. Pablo lo pone así, Fil 2:13, “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”

3. Aquella noche en Egipto, primogénito, papá, mamá, hermanitos, salían de vez en cuando para asegurarse que la pintura de la sangre estaba sobre la puerta, no porque fueran legalistas o fanáticos, sino porque la vida del hermanito mayor dependía de eso, su hora de liberación había llegado.

4. Antes que Cristo venga, dice el Espíritu de Profecía, habrá un pueblo preparándose. Esa preparación consistirá en la introspección personal sobre cómo anda mi vida con Dios (lee el capítulo 40, “El tiempo de angustia” de El Conflicto de los Siglos).

B. Una clase de fe barata que descubrimos aquí y allá dentro y fuera de la iglesia. “Dios es tan bueno que no va dejar que nadie se pierda.”

1. La creencia de la salvación por la fe en Cristo Jesús no hace al creyente menos obediente. La fe que salva siempre lleva al que fue salvo a decir: “Señor, ¿y ahora qé quieres que haga”?

2. La fe nunca rebaja las demandas divinas al nivel humano, mas bien, eleva al hombre al nivel donde pueda cumplir con las demandas divinas por el poder del Espíritu.

3. La verdadera fe nunca da falsa seguridad; es un poder transformador que habilita al creyente a hacer cosas que nunca antes podría haberlas hecho.

4. Israel salió por la fe a medianoche. Solo por la fe saldrá el pueblo de Dios en la medianoche de la historia de este mundo. Hubo un clamor de medianoche a la llegada del ángel exterminador.

5. Habrá un clamor de medianoche a la llegada del Hijo del Hombre en las nubes de los cielos. Los impíos, como los desobedientes e incrédulos que se rehusaron a matar el cordero gritarán, Apoc 6:16,

- “… y decían a los montes y a las peñas: "Caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero…”
6. Se oirá el clamor de medianoche como en la parábola de las 10 vírgenes: “Es esposo viene, salid a recibirlo.” Así como en Egipto hubo “lloro y crujir de dientes”, lo habrá también cuando el Señor venga en gloria.

7. El Señor nos invita a aprender lecciones de fe y confianza al acercarse la medianoche de nuestra historia. Los que hemos pintado los marcos de nuestras puertas con la sangre del Cordero no tenemos por qué temer.

8. Hoy es el día que tienes que tomar la sangre de Cristo y pintarla sobre tu corazón. Aceptarla por la fe. Pero esa fe no te deja sentado, te motiva a la acción.

9. Si no le has entregado su vida a él, es necesario hacerlo ahora. Si dices haberle entregado tu vida, pero no te haz bautizado, necesitas hacerlo lo más ponto posible, pues solo “el que creyere y fuere bautizado será salvo” (Marcos 16:16).

10. La hora que tanto hemos creído, predicado y esperado está por suceder. Tu vida puede parecer oscura hoy, pero lo único que te puede traer luz es esta esperanza que el Señor vendrá y no tardará.

11. El mismo Dios de Moisés y Aarón es el mismo Dios hoy. Ese Dios te quiere salvar. ¿Quieres dejarte ser salvo por él? Entonces ven o ponte de pie si no quieres venir.

12. Oremos…