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A Sión Caminamos –
4 I. Introducción A. Bienvenidos una vez más a nuestra serie “A Sión Caminamos.” Hemos comenzado a estudiar las experiencias del pueblo de Dios desde su salida de Egipto hasta su entrada en Canaán. 1. Hemos visto como esa historia no se encuentran en la Biblia solo para informar o entretener. Su propósito es superior. S. Pablo, en referencia a la experiencia de Israel, nos amonesta en 1 Cor 10:11, - “Todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos finales.” 2. Uno de los milagros más impresionantes en toda la Biblia lo encontramos en Éxodo: el día que Dios abrió las aguas de un mar para que su pueblo: 1) fuera libre de la esclavitud, 2) fuera preservado mientras caminaba por el desierto rumbo a Canaán. 3. El cruce del Mar Rojo fue tan importante en la historia hebrea al punto que cada vez que los siervos de Dios quisieron hacer a Israel, y posteriormente a Judá, recordar sobre el poder de Dios, hacían siempre referencia al milagro del Mar Rojo: - Josué 24:6-7, “Saqué a vuestros padres de Egipto, y llegaron al mar; los egipcios siguieron a vuestros padres hasta el Mar Rojo con carros y caballería. 7 Cuando ellos clamaron a Jehová, él interpuso una gran oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo volver sobre ellos el mar, el cual los cubrió. Vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto.” - Nehem 9:9 “Miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oíste el clamor de ellos en el Mar Rojo.” - Salmo 136:13-15, “Al que dividió el Mar Rojo en partes, porque para siempre es su misericordia; 14 e hizo pasar a Israel por en medio de él, porque para siempre es su misericordia; 15 y arrojó al faraón y a su ejército en el Mar Rojo, porque para siempre es su misericordia.” - Hechos 7:36, “Este los sacó, habiendo hecho prodigios y señales en tierra de Egipto, en el Mar Rojo y en el desierto por cuarenta años.” B. Solo otro evento en la Biblia supera al milagro del partimiento de las aguas del Mar Rojo: La resurrección de Cristo Jesús. El milagro de su resurrección constituye para nosotros nuestro Mar Rojo, pues para ser salvos tenemos que “cruzarla” por la fe. 1. Es mi propósito en esta noche que aprendamos a cruzar el Mar Rojo juntamente con Israel. Su viaje por el desierto es muy similar al nuestro. Lo que parece imposible se torna posible cuando Dios está al comando. Por eso Pablo dice en Heb 11:29, - “Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.” 2. Por fe puedes pasar tú los mares rojos de esta vida, tocar tierra seca ante las tormentas. II. Fe y algo más A. Cuando Israel salió de Egipto tomo la vía corta y segura rumbo a Canaán, el llamado “camino del mar.” Su GPS (Global Positioning System), así como su traza rutas de mapquest.com les mostraba que yéndose por la costa del Mediterráneo en pocos días estarían en la tierra prometida. 1. Dios, sin embargo, les cambia
la ruta, para ellos, una ruta absurda. Veamos Ex 14:1-3, 2. Israel se desespera. ¿Por qué lo hizo Dios? Ex 14:4, “Yo endureceré el corazón del faraón, para que los siga; entonces seré glorificado en el faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová.” B. Hay varias lecciones para nosotros aquí que no podemos pasar por alto. 1. En primer lugar, Israel piensa que el camino a Canaán es un camino fácil. ¿No es eso lo que Satanás trata de siempre hacer a la gente pensar? No quiere que la gente sepa que “angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14). 2. En segundo lugar, Dios ordena dar la vuelta, cambiar de dirección. Este es el lenguaje de la conversión: cambiar de rumbo. ¿Por qué es necesario cambiar de rumbo? Porque “hay camino que al hombre parece recto, pero su fin es camino de muerte” (Prov 14:12). a) Cuando venimos a Cristo, cuando nos convertimos, cuando cambiamos de dirección, implica seguir lo que Dios manda, no implica que de ahora en adelante todo marchará bien. b) Así como para Israel el retornar por el camino que Dios les indicó implicó complicaciones para su jornada, ¿qué te hace pensar que en tu seguir a Cristo, en tu conversión, no habrá espinas en el camino? c) Dependerá en tu disposición, de tu entrega, a la voluntad de Dios, lo que hará que tu jornada en este desierto sea menos o más pesada. 3. En tercer lugar, tú no puedes avanzar hasta que hayas pasado tus pruebas de fe. A veces esas pruebas parecen tan severas al punto de no ver la salida. Ex 14:2b-3, “Acamparéis frente a ese lugar, junto al mar. 3 Y el faraón dirá de los hijos de Israel: "Encerrados están en la tierra; el desierto los ha encerrado.’” a) La habilidad de Israel en no poder entender los planes superiores de Dios fue la causa de su espanto ante el Mar Rojo. b) Considera esto, si Israel es llevado por la vía fácil y corta habría llegado a pensar que no fue Dios quien los guió, sino porque las cosas son así, fáciles. Israel necesitaba aprender a confiar plenamente en Dios. 4. En cuarto lugar, Israel
necesitaba aprender en confiar en Dios y descubrir que sería
él quien pelearía sus batallas, que Dios los alimentaría,
que Dios los protegería, toda la gloria iría él
(Ex 14:4). - “Cuando el faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos y vieron que los egipcios venían tras ellos, por lo que los hijos de Israel clamaron a Jehová llenos de temor, 11 y dijeron a Moisés: -- ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué nos has hecho esto? ¿Por qué nos has sacado de Egipto? 12 Ya te lo decíamos cuando estábamos en Egipto: Déjanos servir a los egipcios, porque mejor nos es servir a los egipcios que morir en el desierto.” b) Algunos creen que la solución se encuentra en regresar a Egipto, a la vida antigua. Si eres lo suficientemente inteligente (pues ni necesitas ser espiritual), descubrirás que el volver atrás te espera otra vez la esclavitud. c) Algunos creen que regresar, que al negar sus principios, sus problemas se terminarán. ¿Te haz sentido alguna vez completamente impotente? ¿Haz sentido alguna vez no ver salida de tu situación? d) ¿Te haz sentido tentado a decir, “ni modo, mis hijos tienen que comer, tengo que trabajar en Sábado… no puedo perder a mi familia por bautizarme…”? e) Debes saber que es precisamente allí donde Dios quiere verte, probar tu fe. ¿Cómo? Ex 14:13-14, “Moisés respondió al pueblo: - No temáis; estad firmes y ved la salvación que Jehová os dará hoy, porque los egipcios que hoy habéis visto, no los volveréis a ver nunca más. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.” C. ¿Dónde se encuentra Israel en esta tremenda prueba de fe? En Ex 14:2 aparecen tres nombres en hebreo: Pi-hahirot, Migdo y Baal-zefón. ¿Qué significado tiene eso? 1. Pi-hahirot, traducido quiere decir “tierra de libertad.” A Israel no le pareció haber llegado a “tierra de libertad.” El entregar tu vida a Dios podrá parecer al principio deprimente. Generalmente las cosas se ponen mal antes de ponerse bien. a) Hay varios factores que entran en juego, entre ellos es que Satanás no quiere dejarte ir. Quiere mantenerte preso. Buscará todo medio para desanimarte. La fe, por otro lado, demanda creer lo que Dios hará por ti. 2. Migdol, traducido quiere decir, “torre de fortaleza.” Puedes encontrarte en sumos problemas. La vida cristiana puede parecer difícil, pero Dios ha prometido, aunque no lo puedas ver en el momento, que él es tu Migdol; él es tu torre de protección, él es tu fortaleza. 3. Baal-Zephon, traducido quiere decir, “tierra del norte.” “Norte” en la Biblia es símbolo de juicio. Hay dos tipos de juicios en la Biblia: uno de vindicación y uno de condenación. a) El juicio de vindicación es aquel donde Dios por la fe te salva, donde te declara justo, donde “no hay condenación para los que están en Cristo Jesús.” Israel experimentó juicio de vindicación aquel día cuando el Mar Rojo se abrió para dejarlos pasar cuando el ejército de Faraón se aproximaba. b) El juicio de condenación es aquel donde comparecerán después del milenio todos aquellos que despreciaron la salvación. El ejército de Faraón experimentó este tipo de juicio. Juicio contra los que se levantan contra los hijos de Dios. III. Conclusión A. Pareciendo que Israel se encuentra aparentemente atrapado, Faraón creyó que: o los mataría a todos allí en el desierto o se los llevaría de regreso como esclavos a Egipto. 1. Lo que Faraón no sabía es que cuando Dios libera lo hace con mano poderosa, porque “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” dice Ex 14:14. 2. No sé que estaba pensando el Faraón. ¿No había visto las 10 plagas? ¿No había Dios demostrado su poder? ¿No había visto al ángel exterminador pasar de casa en casa? 3. Demuestra la ignorancia y razonamiento equivocado de quienes no conocen al Dios de Israel. Esta es la actitud de algunos hacia un pariente que ha aceptado a Cristo: “¿quién te manda haberte hecho de esa iglesia? ¿Ya vez?, ahora ni trabajo tienes.” 4. Como Faraón, ignoran el poder de Dios. Son agentes del enemigo para desanimarte. A Satanás solo se le puede responder con un: “Escrito está.” B. El cruce del Mar Rojo nos
enseña que nunca podremos esperar que el camino de la fe
y obediencia sea suave y fácil. La fe ha de ser probada a
lo sumo. ¿Para qué? Para que aprendamos a aprender
en la suficiencia de Dios, para que aprendamos por experiencia que
solo él puede suplir nuestras necesidades. 2. El Señor había salvado sus primogénitos, los había protegido de las plagas, había provisto su salida, pero cuando llegaron al Mar Rojo creyeron que irían a morir, Salmo 106:7, - “Nuestros padres, en Egipto, no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo.” 3. Pero adoramos a un Dios misericordioso que a pesar de flaquear frente al Mar Rojo de la vida, siempre está allí: Salmo 106:8-12, - “Pero él los salvó por amor de su nombre, para hacer notorio su poder. 9 Reprendió al Mar Rojo y lo secó, y los hizo ir por el abismo como por un desierto. 10 Los salvó de manos del enemigo, y los rescató de manos del adversario. 11 Cubrieron las aguas a sus enemigos; ¡no quedó ni uno de ellos! 12 Entonces creyeron a sus palabras y cantaron su alabanza.” 4. Y esto es lo que el Señor quiere hacer con tu Mar Rojo si tan solo lo permites, si tan solo lo crees, si tan solo le dejas todo a él. 5. Oremos… |