![]() |
|
A Sión Caminamos –
6 I. Introducción A. Bienvenidos, mi muy querida familia, a una noche más de estudio después de una semana de descanso. El estacionamiento se ve fantástico, ¿no es cierto? Me alegra mucho ver a tantos de ustedes venir en una noche lluviosa con el deseo de crecer en el conocimiento y la gracia de Dios. Que el Señor derrame sus bendiciones sobre ti esta noche. 1. Hace dos semana dejamos al pueblo de Israel en pánico en la ribera sur del Mar Rojo al verse atrapado por montañas, mar y un ejército voraz. 2. Los eventos antes del cruce del Mar Rojo fue apenas una prueba de fe para Israel, sería una prueba entre muchas que seguirían durante los siguientes 40 años. 3. Si hemos aprender algo de esta experiencia, y siguiendo lo que S. Pablo nos dice en 1 Cor 10:11 que “estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición, para los que estemos viviendo en el tiempo del fin,” entonces, lo que te esté sucediendo hoy, sea lo que sea, es apenas una prueba de fe entre las muchas que vendrán. 4. “¿Más?”, preguntarás, sí más. El Señor te ama mucho, por eso permitirá que vengas más. No sé si haz notado que los que no tienen pruebas tienen la tendencia a desprenderse del Señor. Sí, el Señor te ama mucho. 5. Ahora, el mensaje que Dios dejó para Israel, el proceso de refinamiento, es el mismo mensaje hoy del mismo Dios para ti; es el mensaje de un Dios que no cambia, de Aquel que te dice, - A través de Moisés, “No temas, quédate quieto y verás la liberación de Dios” (Ex 14:13). - Del versículo de memoria de la lección de esta semana de los niños de la división de primarios: “Porque el SEÑOR, a causa de su gran nombre, no desamparará a su pueblo, pues el SEÑOR se ha complacido en haceros pueblo suyo” (1 Sam 12:22). - Y del salmista, “Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo, desde ahora y para siempre” (Salmo 125:2). B. Estas promesas debieron ser suficientes para Israel, pero no. Estas promesas deberían ser suficientes para ti y para mi, pero muchas veces no. ¿Por qué? Porque olvidamos rápidamente que la salvación está en Dios, que la resolución de nuestros “mares rojos” está en Dios. 1. La razón por qué Israel fue tan desobediente y nunca consiguió obedecer los mandamientos de Dios es porque nunca aprendió las lecciones de fe y confianza en él. 2. ¿Cuál debiera ser la motivación principal para aquellos que buscan soluciones para sus problemas, sean estos “creyentes” o no? ¿Hemos de decirles que tienen que obedecer la ley? ¿Hemos de asustarlos con las últimas plagas y la marca de la bestia, con la persecución, con la ley dominical? 3. Lo que toda persona en desesperación necesita es saber de un Dios que ofrece vida eterna, de un Dios al cual seguimos por la fe, no por vista, de un Dios en quien podemos depositar nuestra confianza y que no nos fallará. Eso los hará obedientes. 4. En mis 26 años de ministerio he visto demasiados maestros y predicadores que quieren “preparar” a un pueblo, pero lo hacen a través del temor, a través de la obediencia a normas rígidas, a través de amenazas de desfraternización. Llevan al pueblo a obedecer a Dios por temor en vez de por amor. 5. Nuestro mensaje debe ser: “Un mundo mejor para un pueblo sin esperanza. Un Dios en quien puedes confiar” Esta fue la promesa para Israel. Esto era lo que debería hacerlos continuar firmes. Esas son las promesas de Dios para ti y para mi mientras “A Sión Caminamos.” C. Si tu lees cuidadosamente el Pentateuco, si lees cuidadosa-mente los mensajes de Moisés, te darás cuenta que, a menos que el pueblo se hubiera apartado de Dios, los mensajes de Moisés son siempre de esperanza, de confianza, de fe. 1. Hay muchos “creyentes” en mi iglesia que no son felices a menos que estén tristes. Gente que le encanta que los predicadores los asusten. Gente que corre a escuchar a oradores que presentan los panoramas más tétricos del futuro. Masoquistamente piden más y compran casetes y videos de temor. 2. Conozco “creyentes” paranoias, “creyentes” que viven en constante miedo. En cada titular de periódico ven señales del tiempo del fin, pero cuya vida interna no ha sido transformada por el amor de Cristo. Continúan criticones, sospechosos, intolerantes, impacientes con los nuevos y jóvenes. 3. El Dios que yo conozco es un Dios que primero nos habla de una tierra mejor antes de hablarnos del infierno. Añorar el cielo debería ser nuestro mayor anhelo. No hay otra cosa que nos pudiera hacer más felices y obedientes como la promesa de la vida eterna, de una tierra nueva. - “La tarea de los siervos de Dios consiste en presentar a Jesús. La obra de los ministros de Cristo consiste en lograr que las almas indefensas dependan de sus méritos.” TM 247 II. Dios peleará por vosotros A. Ex 14:13 “Y Moisés
dijo al pueblo: No temas; quédate quieto, y mira la salvación
de Jehová, que él hará hoy por ti.” Esta
es la esencia de la salvación: Fe. “…quédate
quieto, y mira la salvación de Jehová, que él
hará hoy por ti.” 1. La salvación no reside en lo que tu haces, sino lo que el Señor hace por ti. El texto no dice, “El Señor peleará a través de ti.” El texto dice, “El Señor peleará por ti.” El no necesita tu ayuda para salvarte. Tu participación viene como resultado de su salvación. 2. Por otro lado, Ex 14:15 nos muestra que Dios no espera que siempre estemos quietos y que esperemos que él lo haga todo. Una vez que viene la promesa de lo que él hará, es tiempo de entrar en acción. 3. Generaciones más tarde vemos a Dios haciendo lo mismo por su pueblo: librándolos. Quería que su pueblo viera con sus propios ojos lo que él puede hacer. 4. Hay una historia muy posterior al éxodo en la que el rey Josafat se encuentra en aprietos con los moabitas y amonitas, parientes lejanos de los israelitas. 5. La historia se encuentra en 2 Cron 20. Pudiera dejarles de tarea esa lectura, pero porque hay una persona aquí esta noche que se le va olvidar cuando llegue a casa y no la va leer. Por amor a esa persona, vamos a leerla juntos. Noten como hasta el lenguaje es idéntico al que aparece en Ex 14, - 3 “Y Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al SEÑOR [lo que hace el creyente verdadero frente al temor], y proclamó ayuno en todo Judá. 4 Y se reunió Judá para buscar ayuda del SEÑOR; aun de todas las ciudades de Judá vinieron para buscar al SEÑOR. 5 Entonces Josafat se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén, en la casa del SEÑOR, delante del atrio nuevo, 6 y dijo: Oh SEÑOR, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos? ¿Y no gobiernas tú sobre todos los reinos de las naciones? En tu mano hay poder y fortaleza y no hay quien pueda resistirte. 7 ¿No fuiste tú, oh Dios nuestro, el que echaste a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste para siempre a la descendencia de tu amigo Abraham? 8 Y han habitado en ella, y allí te han edificado un santuario a tu nombre, diciendo: 9 "Si viene mal sobre nosotros, espada, juicio, pestilencia o hambre, nos presentaremos delante de esta casa y delante de ti (porque tu nombre está en esta casa), y clamaremos a ti en nuestra angustia, y tú oirás y nos salvarás." 10 Y ahora, he aquí, los hijos de Amón y de Moab y del monte Seir, a quienes no permitiste que Israel invadiera cuando salió de la tierra de Egipto (por lo cual se apartaron de ellos y no los destruyeron), 11 mira cómo nos pagan, viniendo a echarnos de tu posesión, la que nos diste en heredad. 12 Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás? Porque no tenemos fuerza alguna [demostración de total dependencia] delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia ti. 13 Y todo Judá estaba de pie delante del SEÑOR, con sus niños, sus mujeres y sus hijos [demuestra la necesidad que toda la familia e iglesia se consagre]. 14 Entonces el Espíritu del SEÑOR vino en medio de la asamblea sobre Jahaziel, hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, 15 y dijo: Prestad atención, todo Judá, habitantes de Jerusalén y tú, rey Josafat: así os dice el SEÑOR: ‘No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios. 16 ‘Descended mañana contra ellos… 17 "No necesitáis pelear en esta batalla; reposad y estad quietos, y ved la salvación del SEÑOR con vosotros [compara lo que dice Ex 14:13-14], oh Judá y Jerusalén. ‘No temáis ni os acobardéis; salid mañana al encuentro de ellos porque el SEÑOR está con vosotros. 18 Y Josafat se inclinó rostro en tierra, y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron delante del SEÑOR, adorando al SEÑOR. 19 Y se levantaron los levitas, de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar al SEÑOR, Dios de Israel, en voz muy alta. 20 Se levantaron muy de mañana y salieron al desierto de Tecoa; y cuando salían, Josafat se puso en pie y dijo: Oídme, Judá y habitantes de Jerusalén, confiad en el SEÑOR vuestro Dios, y estaréis seguros. Confiad en sus profetas y triunfaréis. 21 Y habiendo consultado con el pueblo, designó a algunos que cantaran al SEÑOR y a algunos que le alabaran en vestiduras santas, conforme salían delante del ejército y que dijeran: Dad gracias al SEÑOR, porque para siempre es su misericordia. 22 Y cuando comenzaron a entonar cánticos y alabanzas, el SEÑOR puso emboscadas contra los hijos de Amón [el canto es una de las herramientas de Dios para vencer el miedo], de Moab y del monte Seir, que habían venido contra Judá, y fueron derrotados… 26 Al cuarto día se reunieron en el valle de Beraca; porque allí bendijeron al SEÑOR… 27 Y todos los hombres de Judá y de Jerusalén regresaron, con Josafat al frente de ellos, regresando a Jerusalén con alegría, porque el SEÑOR les había hecho regocijarse sobre sus enemigos. 28 Entraron en Jerusalén, en la casa del SEÑOR, con arpas, liras y trompetas. 29 Y vino el terror de Dios sobre todos los reinos de aquellas tierras cuando oyeron que el SEÑOR había peleado contra los enemigos de Israel.” 4. “Y colorín colorado, el cuento se ha acabado…” Infelizmente no. Hubiera sido lindo que la historia hubiera terminado en ese tono positivo, pero no fue así. Versículos más adelante dice que a pesar de haber visto la mano de Dios, Israel no quitó los altares paganos de entre la tierra. No cambiaron su estilo de vida después de ver las maravillas de Dios. III. Conclusión A. ¿Qué aprendiste esta noche de esta experiencia de Israel? ¿Qué es lo que piensas incorporar a tu vida para no caer en los errores que ellos cayeron? 1. Hay un tiempo en que es necesario quedarnos quietos y hay un tiempo cuando tenemos que entrar en acción. Quietud implica esperar en Dios, hacer su voluntad. Acción es tiempo de decisión: escuché la voz de Dios sobre lo que debo hacer y actuar por fe. 2. Llegó el momento que Israel debía marchar por la fe que alguno fantástico iba a acontecer. Al recibir la orden el pueblo marchó y el mar se abrió. El pueblo de Dios ha de mantenerse pasivo ante su incapacidad de salvarse, pero activo cuando Dios dice que es tiempo de avanzar. 3. Lo más fácil para Dios en aquel momento podría haber sido dar al pueblo la valentía para enfrentar y pelear contra el ejército egipcio, pero dice la voz de la profecía en Patriarcas y Profetas, página 253, - “Dios no se proponía libertar a su pueblo mediante la guerra… sino por su propio poder, para que la gloria fuese atribuida solo a él.” 4. Esta no sería la única vez que Israel enfrentaría oposición. ¿Qué clase de arsenal usa Dios para defender a su pueblo cuando avanzara hacia la tierra prometida? Ex 23:27-28, - “Yo enviaré mi terror delante de ti y traeré confusión a todo pueblo donde tú entres. Haré que todos tus enemigos huyan de delante de ti. 28 Yo enviaré delante de ti la avispa, la cual echará de tu presencia a los heveos, cananeos y heteos.” 5. “Avispa” se refiere a maneras punzantes que Dios usa para defender a los suyos. La defensa de los hijos de Dios es más efectiva que los ataques del enemigo. Dios tiene un arsenal para defenderte cuando las puertas se te cierran, cuando no parece haber salida. 6. El diablo puede venir contra ti como un león rugiente, pero un piquete de avispa en la nariz del león lo hace salir huyendo. ¿Gloria a Dios? B. Dios tiene sus métodos. Lo único que él espera es que sus hijos dejen que él haga las cosas a su manera. Cuando Dios hace una promesa él tiene el poder para llevarla a cabo sin nuestra intervención. 1. Cuando interferimos con sus planes las cosas nos salen mal y la gente muchas veces culpa a Dios porque él “no cumplió con sus promesas.” 2. La razón por qué somos tantas veces derrotados no es tanto porque no hemos tratado, sino porque nos apresuramos a hacer las cosas sin la ayuda de Dios. 3. Fe y confianza, es lo que Dios espera que aprendas de las lecciones de Israel. Dios tiene sus “avispas” con las cuales peleará por ti. Dice el salmista, “Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará” (Salmo 37:5). 4. Oremos…
|