A Sión Caminamos - 8
“Pan del cielo: Jesús en el AT”
Texto: S. Juan 6:48-52
© 2005 por Carlos Camarena
9 de Febrero, 2005

I. Introducción

A. Bienvenidos una vez más a nuestra serie “A Sion Caminamos.” Si estás aquí por primera vez, estamos estudiando algunos de los eventos del pueblo de Dios en su viaje de Egipto a Canaán. Hacemos de su experiencia, nuestra experiencia, pues S. Pablo dice en 1 Cor 10:11,

- “Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos.”

1. Retomamos la historia en Ex 16:1, “Partieron de Elim, y toda la congregación de los hijos de Israel llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de su salida de la tierra de Egipto.”

2. En solo seis semanas el pueblo de Israel había visto por lo menos tres intervenciones sobrenaturales increíbles. A pocos días del gran milagro en Mara, donde las aguas amargas fueron endulzadas, este testarudo pueblo se queja otra vez no solo contra Moisés, sino que murmuran contra Dios.

3. Comida había, pero se les antojó probar los “taquitos de carne asada” de Egipto, con el cilantro, las cebollitas verdes, los rabanitos picados y la salsa casera (Ex 16:2-3).

4. El Señor, Dios de misericordia y condescendencia paternal, les da, no exactamente lo que querían, pero algo que satisficiera sus antojos. Veamos en Ex 16:11-15,

- “Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: 12 He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales, diciendo: "Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan; y sabréis que yo soy el SEÑOR vuestro Dios." 13 Y sucedió que por la tarde subieron las codornices y cubrieron el campamento, y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. 14 Cuando la capa de rocío se evaporó, he aquí, sobre la superficie del desierto había una cosa delgada, como copos, menuda, como la escarcha sobre la tierra. 15 Al verla, los hijos de Israel se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto?, porque no sabían lo que era. Y Moisés les dijo: Es el pan que el SEÑOR os da para comer.”

B. Codornices y maná; Dios prepara un menú para la cena y otro para el desayuno para este pueblo rebelde. ¿Esperaba Dios que cediendo a sus caprichos talvez no se quejarían más? Quizá no.

1. De aquel día en adelante Dios les daría “¿qué es eso?”, este es el significado literal de la palabra maná. Salmo 78:24 llama al maná “pan del cielo” (ver S. Juan 6:31).

2. ¿Por qué “pan del cielo”? ¿Por qué cayó del cielo o porque, como consideran algunos, es el alimento de los ángeles? Los comentaristas no se han puesto de acuerdo.

3. Yo personalmente no creo que los ángeles se alimenten solo de maná con la abundancia de productos que me imagino el cielo tiene y tendrá.

4. Si el maná es “la comida de ángeles,” ¿no se bastearían de comerlo? Ex 16:35, “Y los hijos de Israel comieron el maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; el maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.”

5. Fue queja tras queja por ese alimento que los aburrió. ¿Tendrían razón? Antes que los juzgues, te pregunto, ¿cómo te gustaría comer maná por la mañana, maná al mediodía y maná por la tarde?

6. Imagínate comer tortillas de maná, pancakes de maná, maná frito, maná asado, sopa de maná, tostadas de maná, tacos de maná, enchiladas de maná, empanadas de maná; y para los vegetarianos, maná solamente hervido. “¡Basta de maná!”, dirían hasta los ángeles.

II. El pan del cielo

A. ¿Por qué maná durante todo el tiempo que anduvieron por el desierto? ¿Qué cosa quería Dios que aprendieran? Para poder responder a estas preguntas, necesitamos ir al NT y descubrir lo que Jesús enseñó acerca del maná.

1. Jesús fue bien específico en cuanto a su significado. La semana pasada aprendimos que Jesús, el Mesías, quiso manifestarse al pueblo de Dios, a Israel, en el desierto a través de la roca, y a través del agua que manó de la roca.

2. En el pasaje que vamos a leer ahora, Dios quiso revelar a Jesús, el Mesías, a través del maná en el desierto. Los 40 años que el pueblo recibió el maná representarían la presencia constante de Jesús entre ese pueblo rebelde.

3. Si hay algún pasaje en la Biblia que inste al creyente a tener una íntima conexión con Cristo, es este, S. Juan 6:48-52,

- “Yo soy el pan de la vida. 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Éste es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.”

4. Maná, pan que descendió del cielo. ¿Recuerdan que quiere decir maná?, exactamente, el nombre que los israelitas le dieron, “¿qué es esto?”

5. Noten bien la reacción de los religiosos judíos cuando Jesús, el Mesías, se revela a sí mismo como “el pan que descendió del cielo,” el maná divino, Juan 6:52,

- “Los judíos entonces contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?”

6. La reacción fue precisamente la misma: “¿qué es esto que estamos escuchando?” Así como el maná del desierto fue rechazado por Israel, “el pan que descendió del cielo” fue rechazado, pues “a los suyos vino y los suyos no lo recibieron” (S. Juan 1:11).

B. ¿Qué debería significar el maná para nosotros? Escuchemos la pluma de la inspiración divina del libro El Deseado de Todas las Gentes, página 353 (Review & Herald, Nov. 23, 1897),

- “La recepción de la Palabra, el pan del cielo es declarado ser la recepción de Cristo mismo. Al recibir la palabra de Dios en el alma participamos del cuerpo y la sangre de Cristo. Somos llamados a comer la Palabra; pero a menos que el corazón esté abierto a dar entrada a la Palabra, no podrá ser digerida. Así como la sangre se forma en el cuerpo por el alimento consumido, así entra Cristo en la vida al comer de la Palabra de Dios que es su sangre y su carne. El que se alimenta de la Palabra forma dentro de sí a Cristo nuestra esperanza de gloria. Así como la comida de un día no puede suplir la energía para toda una semana, así también el alimento espiritual tenido por un día no puede suplir las necesidades espirituales de toda una semana.”

III. Conclusión

A. Por 40 años recibieron maná. Durante todo su peregrinaje el “pan del cielo” estuvo entre ellos. En nuestro peregrinaje ese mismo “pan del cielo” está entre nosotros mientras “A Sión Caminamos.”

1. La semana pasada se habló de la segunda venida de Cristo. ¿Sabes quién estará listo cuando Cristo venga? No el que venga a la iglesia sin falta (aunque eso te edifica), no es el que hace obra misionera (aunque eso engrandece al reino), no el que fielmente devuelve diezmos y ofrendas (aunque con eso la obra se expande).

2. Estará listo aquel que tenga comunión diaria con “el Pan del cielo”, el que tenga comunión con él a través de la oración y el estudio de la Palabra.

3. ¿Cuánto tiempo pasas con Dios? ¿Eres capaz de “sintonizarlo” en tu vida de la misma forma y con la misma frecuencia que sintonizas tu radio? Hablando de radio, ¿sintonizas alguna estación cristiana que te alimente?

4. Si te pidiera que contaras lo que haz descubierto en tus encuentros personales con Dios, ¿podrías tener una respuesta? ¿Cómo se logra? ¿Recuerdan la semana pasada del agua de la roca y la relación de esta con Jesús? Jesús le dijo a la samaritana en S. Juan 4:14,

- “Pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.”

5. En Juan 7:38-39 dice, “El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre. 39 (Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él: pues aun no había venido el Espíritu Santo; porque Jesús no estaba aún glorificado).”

6. De adentro de tu ser brotará poder, poder transformador interno y poder transformador externo.

7. ¿Y el pan?, no, no me refiero al partido político del presidente Fox, me refiero al “pan del cielo.” ¿Qué dice Jesús?, S. Juan 6:48-52,

- “Yo soy el pan de la vida. 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Éste es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.”

8. Cristo te invita esta noche a que bebas de su agua, a que comas de ese pan. Él quiere ser quien sacie tu sed en ese seco desierto de tu vida. Quiere ser quien y nutre tu alma con el pan de vida eterna.

9. ¿Lo deseas para ti? Ven y recíbelo esta noche. “torrentes de vida brotarán de dentro de ti.” Experiméntalo hoy. Toma tu decisión…

10. Llamado y oración…